`Todo se puede lograr con perseverancia'
Querido Padre Alberto: Tengo una relación de pareja desde hace seis años, aunque nos casamos, formalmente, hace apenas un año. Ya tenemos un hijo de 5 años.
Querido Padre Alberto: Tengo una relación de pareja desde hace seis años, aunque nos casamos, formalmente, hace apenas un año. Ya tenemos un hijo de 5 años.
Querido Padre Alberto: Tengo una relación de pareja desde hace seis años, aunque nos casamos, formalmente, hace apenas un año. Ya tenemos un hijo de 5 años.
Querido Padre Alberto: Tengo tres años y medio en Estados Unidos. No he podido traer a mi esposa y a mi hija de mi país, aunque las adoro con todo el corazón.
Querido Padre Alberto: Estoy casada desde hace 21 años, pero mi esposo y yo estamos atravesando por la peor crisis matrimonial de nuestra vida. Han sucedido cosas de ambas partes en donde nos hemos perdido la confianza ambos.
Querido Padre Alberto: Tengo 34 años y he cometido muchos errores y pecados en la vida. He pensado mucho antes de escribir esta carta, por la vergüenza tan grande que me da confesar lo que he sido.
Querido Padre Alberto: Tengo 28 años y desde hace ocho tengo una relación con una persona muy especial, y desde hace dos vivimos como pareja.
Querido Padre Alberto: Tengo 40 años y dos hijos de padres diferentes. El papá de mi hijo mayor es un hombre que me lleva 20 años. Yo quedé embarazada, pero él nunca vivió conmigo, sus padres eran lo primero en su vida y yo vivía con los míos. Nunca pudimos tener un verdadero matrimonio.
Querido Padre Alberto: Estoy desesperada por la muerte de mi madre y necesito su ayuda. La verdad es que yo me siento culpable de todo lo que ocurrió.
Querido Padre Alberto: Estoy desesperada por la muerte de mi madre y necesito su ayuda. La verdad es que yo me siento culpable de todo lo que ocurrió.
Querido Padre Alberto: Tengo 13 años y tengo un problema grave. Cuando tenía 4 años, mi mamá se mudó a este país buscando una vida mejor para mis hermanos y yo, pero dejándonos con nuestra abuela en nuestro país.
Querido Padre Alberto: Tengo 29 años y dos hijas, una de 9 años, de mi primer matrimonio, y la otra de 9 meses, con mi actual esposo.
Querido Padre Alberto: Tengo 18 años y estoy sufriendo mucho por la separación de mis padres. Mi padre traicionó a mi madre con una vecina, a la que habíamos estado ayudando muchísimo. Ha sido un dolor muy fuerte, pero dice que está arrepentido.
Querido Padre Alberto: Tengo 21 años, y estoy sufriendo por la ruptura con mi novia, que estoy convencido ha sido por causa de mi temperamento explosivo.
Querido Padre Alberto: Tengo 21 años, y estoy sufriendo por la ruptura con mi novia, que estoy convencido ha sido por causa de mi temperamento explosivo.
Querido Padre Alberto: Tengo 35 años, dos hijos y estoy separada de mi esposo por violencia doméstica. Estoy en trámites de divorcio, luchando contra una depresión muy fuerte y ante una situación que me tiene desconcertada.