Hollywood
Renée Zellweger poco a poco hacia adelante
By CHARLES COTAYO
El Nuevo Herald
Sorprendió EnN 'Jerry Maguire', Brilló En 'Bridget Jone´s Diary' y en el 2002 confirmó suversatilidad en `Chicago'
En la época de Oro de Hollywood, probablemente lo primero que hubieran hecho más rápido que corriendo a la hora de contratar a una actriz de apellido Zellweger hubiera sido cambiarle el nombre. En las décadas de los años 30 y 40 en este país, una de las estrategias para la creación de una estrella cinematográfica era bautizarla con un nombre que el público pudiera pronunciar facilmente y memorizar sin dificultad. Si lo podía deletrear, mejor todavía. Podemos estar casi seguros de que en aquel entonces el nombre de Renée Zellweger no figuraría en la lista de las luminarias de la gran pantalla.
Con el ocaso del llamado studio system en la década de los años 60 --y hasta mucho antes-- cuando los respectivos estudios dejaron gradualmente de tener actores y actrices bajo contrato exclusivo, el proceso de crear estrellas como Greta Garbo, Bette Davis, Joan Crawford, Rita Hayworth y Susan Hayward terminó para siempre. Renée Zellweger, al igual que su colega masculino Arnold Schwarzenegger, son parte de la ola moderna hollywoodense en la que los nombres verdaderos son completamente aceptables. Eso sí, los riesgos siguen siendo los mismos. Algunas actrices muy bellas y talentosas se han quedado en el olvido porque es casi imposible pronunciar sus nombres.
Pero Renée Zellweger ha sido bendecida en el cine. Incluso, pudiéramos decir que ha sido dichosa. A finales de los años 90 se dio a conocer en una película junto a nada menos que el actor americano más famoso del momento. En la tragicomedia sobre el negocio de la industria deportiva Jerry Maguire, protagonizada por Tom Cruise, Zellweger interpretó a una madre soltera con tanta dulzura y naturalidad que su personaje no solamente conquistó al de Cruise, sino los corazones de los espectadores alrededor del mundo, que se enamoraron de esta revelación con nombre extraño.
Como muchas de las grandes actrices, esta tejana que nació el 25 de abril de 1969, de ascendencia escandinava por parte de madre y suiza por parte de padre, comenzó desde el fondo del barril en la televisión, pasando luego a una serie de filmes en los que ni siquiera vio su nombre en la pantalla, hasta que poco a poco se dio a conocer en cintas menores y olvidables como Reality Bites,The Return of the Texas Chainsaw Massacre, 8 Seconds, y Love and a .45, hasta enganchar el rol en Jerry Maguire, dándole un giro de 180 grados a una carrera artística sin estructura y descarrilada.
Las ofertas después de Jerry fueron mejores, como One True Thing (1998), en la que trabajó junto a Meryl Streep. Luego vino la comedia Nurse Betty que la cimentó en el mapa de las estrellas con magnetismo taquillero. Después trabajó junto a otro superstar, Jim Carrey en Me, Myself & Irene, hasta que finalmente se estableció como una estrella de las grandes ligas con Bridget Jones's Diary en el 2001, aumentando varias libras y cambiando su acento de southern belle a uno británico para el papel. La cinta fue un éxito rotundo a ambos lados del Atlántico y Renée Zellweger reafirmó que había llegado para quedarse.
Desde entonces es una de las actrices mejor cotizadas de Hollywood, habiendo recibido una segunda nominación al premio de la Academia a la Mejor Actriz del 2002 por el musical Chicago, y aunque no ganó, demostró otras habilidades que desconocíamos. La chica era mucho más que una comediante en cintas comerciales; también sabía cantar y bailar como toda una estrella de esa perdida era dorada de Hollwyood, cuando la mayoría de los artistas podían hacer un poco de todo.
Si en 1996 le robó la película a Tom Cruise, en el 2003 se la robó a la ex esposa de Cruise, Nicole Kidman. Por su interpretación de una sureña testaruda durante la guerra civil estadounidense, Zellweger ganó el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto, inyectándole la única gota de calor y vida a esa fría y costosa epopeya basada en el libro de Charles Frazier, Cold Mountain.
Recientemente, Zellweger ha vuelto a ganar los corazones de críticos y espectadores con su nueva película, que no sólo protagoniza, sino que también es su directora ejecutiva. Miss Potter es una biografía de Beatrix Potter, la autora británica de libros infantiles sobre animales con características humanas. La cinta fue estrenada en diciembre, pero ha estado llegando a diversas ciudades poco a poco. No ha sido un blockbuster taquillero instantáneo, pero sí demuestra que la invencible Zellweger está explorando nuevos y muy prometedores territorios.
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