ESTRENOS
'Before the Rains', lo que la lluvia se llevará
RENE JORDAN
Crítico de cine/El Nuevo Herald
Roadside Attractions
El patrón Moores (Linus Roache) y la sirvienta Najani (Nandita Das) en amores adúlteros en "Before The Rains".
En el ocaso del protectorado británico en la India, el bien intencionado colono Moores (Linus Roache) quiere traer prosperidad a la comarca de Kerala abriendo en la región agreste una ruta de transporte para té y especias. Es preciso concluir los trabajos antes de la temporada de lluvias, y en Before the Rains la naturaleza impasible e impaciente se niega a cooperar con el esfuerzo humano. En este esquema de frío pesimismo, no hay bien que por mal no venga.
Por supuesto que Moores dista mucho de ser un dechado de virtudes. Mientras su esposa (Jennifer Ehle) está en Inglaterra con su pequeño hijo, el terrateniente solitario seduce a su bella sirvienta Najani (Nandita Das) junto al río, en una cita indiscreta que es vista por dos muchachos que van con el chisme al poblado colindante. Rajat, el brutal marido de Najani, la golpea salvajemente y ella acude a pedirle ayuda al amante, cada vez más interesado en deshacerse de ella ahora que su mujer llegó al rancho.
Aquí es donde el filme va más allá de un embrollo adúltero y bordea la tragedia con la presencia de un tercero en discordia: T.K. (Rahul Bose), el mayordomo cuya devoción por el amo es casi de amor inconfesado. Por defenderlo y protegerlo, se sitúa en contra de los derechos tribales de sus antepasados. En cierto momento Moores pone un arma en manos de T-K y se presiente que tienen un destino marcado en inalterable mapa. Con un disparo, tal vez accidental, se precipita el ciclo destructivo.
El director Santosh Sivan mantiene absoluto control sobre la situación, despojándola de melodramatismo. Por debajo de las fervientes pasiones, el tema básico es el poder del déspota ilustrado que, frente a la amenaza de perderlo, se dispone a ejercer sus prerrogativas. Moores no es un villano irredento y T.K. no es simple víctima de falsa idolatría. Sivan los mira con esa mezcla de piedad y terror que en la Grecia teatral manipulaban Sófocles y Eurípides. Irónicamente, se van a hundir por capricho de unos dioses que en la India no existen.
Sivan es también director de fotografía y su cámara capta la neblina flotando en las copas de los árboles y las lagunas sólo perturbadas por el croar de las ranas. La magia del paisaje no se altera con las furias que anidan en su vera. Todo se lo llevará el torrente de las lluvias que barrerán con lo bueno y lo malo de dos mundos en pugna.
Before the Rains es una de las mejores películas del año. Aunque Linus Roache está en su punto de amargo caramelo, el filme le pertenece a Rahul Bose, que como T.K. pinta de cuerpo entero el retrato de un hombre cuyo pecado no tiene absolución, porque es el de traicionarse a sí mismo.