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HOLLYWOOD

Ellen Barkin, brillo y carácter

El Nuevo Herald

Ellen Barkin filmó una escena con ''tensión sexual'' para Ocean's Twelve (2004) junto a Matt Damon que, según revela el director Steven Soderbergh en las notas de producción de Ocean's Thirteen (2007), fue cortada en la edición de la película.

Cuando se presentó la oportunidad de seleccionar a la actriz que interpretaría a la astuta ''ejecutiva'' Abigail Sponder en Ocean's Thirteen, fue imposible para Soderbergh olvidar a Barkin. Ella es la única actriz principal que figura en un elenco de protagonistas masculinos. No obstante, Barkin no es una mujer cuya presencia se vaya a perder en medio de un bosque de galanes apuestos, aunque esté rodeada por George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon, Andy García y Don Cheadle, entre otros astros populares.

Sería demasiado fácil decir que su papel en Ocean's Thirteen es un comeback. Barkin ha tenido una carrera completa, con sus altas y sus bajas. Algunos, quizás, no recuerdan la última película en la que vieron a esta magnética rubia, pero pocos olvidarán los papeles clave en su filmografía de 25 años que la han hecho una de las actrices más contundentes del cine estadounidense.

Como demuestra en Ocean's Thirteen, Barkin no ha perdido una gota de esa sensualidad innata --aunque la palabra más adecuada sería envergadura-- que le vimos en cintas de la década de los años 80 como The Big Easy, junto a Dennis Quaid, o Sea of Love, conAl Pacino, otro de sus compañeros en el tercer y mejor capítulo de las aventuras del elegante ladrón por excelencia, Danny Ocean.

La vida de la neoyorquina Barkin --nació en la Gran Manzana el 16 de abril de 1954--, como la de cualquier persona, se puede dividir en capítulos o etapas. Cuando irrumpió en la pantalla con la tragicomedia Diner (1982) de Barry Levinson --otra cinta poblada

principalmente por

hombres-- comenzó su fase de ''revelación''. Las críticas fueron formidables. Incluso Pauline Kael, la recordada especialista de la revista New Yorker, describió a Barkin en Diner como un actriz que ''hace cosas que jamás he visto'' y comparó momentos de su interpretación de una esposa maltratada a ciertas características de Marlon Brando en On the Waterfront (1954).

Otra fase en su carrera es la de la estrella establecida cuyos filmes --como en el caso de todos los artistas del cine-- son unos de cal y otros de arena: la experimental Down By Law (1986), de Jim Jarmusch, filmada en blanco y negro, que hoy es considerada un clásico del cine independiente; el menos que memorable drama de crimen Clinton and Nadine (1988), con Andy García; la lenta aventura surrealista Into the West (1992), en la que trabajó con su primer esposo, el irlandés Gabriel Byrne (con el que tuvo un hijo y una hija); el excelente drama This Boy's Life (1993), con Robert De Niro y un adolescente Leonardo DiCaprio, y thrillers insoportables como The Fan (1996), una vez más con De Niro.

No sorprende en Hollywood que una actriz --no importa lo sobresaliente que haya sido o que sea-- descubra en su fase de madurez que los buenos papeles se ponen más difíciles de enganchar. En 1996, con la tragicomedia Mad Dog Time, junto a Richard Dreyfuss, la estrella de Barkin comenzó a perder su brillo en la taquilla. Sin embargo, como toda una profesional, aceptó un papel en la producción televisiva Before Women Had Wins (1997) junto a Oprah Winfrey, y se ganó un Emmy a la Mejor Actriz.

Es imposible pasar por alto su matrimonio en el 2000 con Ron Perelman, presidente de la empresa Revlon, y su notorio divorcio unos años después. Durante ese tiempo, su carrera artística fue casi del todo inexistente, aunque trabajó en proyectos inte-resantes como She Hate Me, de Spike Lee, y Palindromes, de Todd Solondz, ambas del 2004, que no figuran entre los hitos de su filmografía.

En el 2005 interpretó un papel pequeño en la mediocre Trust the Man, y su estrella desapareció de la constelación de Hollywood hasta este verano en Ocean's Thirteen, entrando en otro capítulo de su vida a los 53 años de edad que podríamos titular sencillamente ''Volver a empezar''. Pero con su experiencia, su presencia, su talento, su cuerpo, y su allure... ¡qué espectacular nuevo comienzo!• 

ccotayo@herald.com

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