Ir a la Página Inicio > Artes y Letras

Artes y Letras  

DE IMPRENTA

La poesía se escribe sin límites

EFE

En la escritura ''se suspende el tiempo, la vida y, también, la muerte'', indicó el poeta chileno Raúl Zurita en el taller ``¿Cómo se escribe un poema? que impartió junto al marroquí Mohammed Bennis, en el festival Cosmopoética de

Córdoba.

Así, en ausencia del tiempo se produce una ''creación profunda y colectiva'', porque el poeta, según Zurita, está ''totalmente acompañado desde Homero hasta el último (autor) contemporáneo'', debido a que ``la poesía paradójicamente atraviesa toda la Humanidad, todos los tiempos y las épocas''.

Por su parte, Bennis indicó que ''la escritura de la poesía es el trabajo de un artesano, de un arquitecto y de un compositor de música'', ``con una serie de productos sobre un material y en un tiempo inconcreto, sin saber cuándo acabará''.

Para este poeta --que ''trabaja con las palabras''--, durante ese ``tiempo inconcreto'' el control de la obra es esencial, incluso en una ''situación de trance'', ya que ''escribir es una respuesta hacia el idioma, hacia el poema'' y preguntarse a si mismo ``¿qué diálogo quiero mantener con ella?''.

En cambio, la poesía, para Zurita, es la ''incógnita que media entre nuestra felicidad y el vislumbre del paraíso'', ``algo totalmente insaciable, por lo que va cambiando a cada momento, radical de incompletud''.

El Premio Nacional de Literatura chileno del 2000 manifestó que ''para escribir es necesario quemarse entero, hasta que queden las cenizas'' y que, entonces, en el ''ejercicio privado de resurrección de las cenizas'' es cuando surge la poesía.

Asimismo, los dos literatos coincidieron en el factor de resistencia que alberga la poesía en su esencia, ya que, afirmó Bennis --uno de los poetas árabes más laureados--, la ``escritura es una responsabilidad y una

resistencia''.

Por su parte, Zurita puntualizó que la poesía es el ''lenguaje de la resistencia contra la agonía de las lenguas'', en una época en la que existe un radical divorcio entre el significado y el significante'' y en la que ``la poesía es un arte tan confinado y silenciado, que existe y

persiste''.

Y ésta se expresa en lenguas escogidas o impuestas, que para el autor de In Memoriam, en ''latinoamérica hablamos una lengua adaptada'', en la que el ''cruce de las emociones contrastadas'' entre el amor y el rencor por el castellano, de ahí que la ``pena esté incrustada en los átomos de la lengua que hablamos''.

Por su parte, el fundador de la censurada revista El Thakafa El Jadida (La Nueva Cultura) compartió con Zurita la idea de que ``la palabra y la escritura salen de la herida''.

Bennis (Fez, 1948), que escribe en árabe moderno, señaló: ``Mi problema es que provengo de un país del Tercer Mundo y colonizado, y eso se percibe en el idioma, por eso aprendo del mundo moderno para escribir y lucho por un Marruecos moderno''.

Y la ''poesía --matizó-- tiene que ver con la aparición de los idiomas'', ``en un mundo globalizado, en el que una de las amenazas es la desaparición de las lenguas''.

Para ello, ejemplificó el cambio que se ha producido en la compra diaria en las tiendas de abastos donde se ha perdido la comunicación entre el comerciante y el cliente habitual en el que se trataban temas personales, como la familia.

Asimismo, señaló que el inglés, que ''es el idioma dominante en el mundo actual y que es muy limitado'', lo que le puede alargar su ``vida es la poesía''.

Aunque para él, ``escribir en árabe, supone una resistencia, porque gracias a este idioma existo, vivo, conservo la memoria, aspiro a varias cosas y percibo otros mundos y culturas''.

Por otra parte, sobre la relación de las instituciones y la poesía ''en latinoamérica, con excepción de México, --según Zurita (Santiago, 1951)-- los poetas y la poesía no pueden ser corrompidos por esos monstruos, porque el interés es nulo'' y, en concreto, ``Chile está en el más absoluto descampado''.

Hoy en día, alertó Bennis que se mantiene una postura contraria a la poesía, porque ésta ''va en contra de la sociedad de mercado'', ''en contra de la rapidez, del prestigio'' y sus ``valores son universales, utilizando lo mínimo, la

palabra''.

Aquella, la palabra, es, concretó Zurita, donde reside el poder de comunicación y con lo que se construye la poesía o el arte de tratar de dar ''respuesta a preguntas que todavía no se han pensado''. Es ``donde la ``única regla es no ponerse límites''.