HOLLYWOOD
John Wayne

By CHARLES COTAYO
El Nuevo Herald
Cintas sobre la Segunda Guerra Mundial como They Were Expendable (1945) y Sands of Iwo Jima (1950); comedias como The Quiet Man (1951), o dramas de suspenso producidos por su propia empresa fílmica, como The High and the Mighty (1954), figuran entre los puntos más altos de su trayectoria artística y taquillera.
El ''Duke'' --apodo por el que también se hizo conocido-- es uno de los pocos actores que después de establecerse como un genuino astro hollywoodense logró mantenerse vigente en la gran pantalla durante toda su vida.
En 1970 ganó un Oscar por su encarnación del alguacil Rooster Cogburn en la aventura del oeste True Grit (1969), derrotando a Jon Voight y Dustin Hoffman en Midnight Cowboy, a Richard Burton en Anne of the Thousand Days, y a Peter O'Toole en Good-bye, Mr. Chips. No fue un comeback, porque Wayne nunca estuvo out.
Padre de siete, Wayne se casó tres veces. Su tercera esposa, la peruana Pilar Wayne, estuvo a su lado hasta su muerte, de cáncer pulmonar y estomacal, el 11 de junio de 1979.
Al cumplirse el centenario de su nacimiento, diversos distribuidores están estrenando o reestrenando muchas de sus películas --las buenas, las malas y las feas-- en restauraciones digitales. Warner Bros. ha relanzado Rio Bravo y The Cowboys (1972); Paramount Pictures ha puesto una nueva edición de True Grit en el mercado, sin excluir la excelente serie de Lionsgate que incluye cintas como Wake of the Red Witch (1948), The Quiet Man, y Sands of Iwo Jima, entre otras películas que demuestran por qué Wayne sigue siendo uno de los inconfundibles gigantes de Holllywood.
Su nombre es sinónimo de patriotismo, posiblemente a un punto extremo, como lo demuestra en The Green Berets (1968), una de sus más notorias películas y en la que se tiende a ''glorificar'' la Guerra de Vietnam al poner su foco en los aspectos valientes y heroicos de militares estadounidenses.
Es virtualmente imposible separar al superastro y mito de la gran pantalla del ser humano que fue y es John Wayne. Los últimos años de su vida fueron extremadamente difíciles, con una operación tras otra en su batalla contra la enfermedad que lo estaba consumiendo. Pero luchó hasta el final, infatigablemente, como uno de los héroes que inmortalizó en el celuloide.
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