Una lengua afilada
Cuando tenía 10 años era una niña gordita, feíta y mi pelo era un matojo de greñas alborotadas. Un día en la escuela un niño me preguntó: ``¿Sabes lo que tienen en común un rinoceronte, un elefante y tú? Me hice la sorda y seguí caminando. De repente gritó en frente de mis amigas: ¡Los tres son gordos y feos! Recuerdo la vergüenza que sentí...






