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Asesinos truncan el sueño de una inmigrante cubana

PATRICIA MAZZEI y DAVID OVALLE

Ocho años después de haber llegado de Cuba, Mariem Frissolo había por fin hallado el empleo que quería al tener una cafetería sobre ruedas donde le vendía almuerzos calientes a trabajadores del área.

El martes pasado, cuando le faltaba apenas una semana para viajar a Argentina para visitar a la familia de su esposo, se levantó como siempre a las 4 a.m. para preparar su día de trabajo, vendiendo limones, bananas y melones desde la cama de su camioneta.

A aproximadamente a las 2:30 p.m., dos ladrones la atacaron y golpearon salvajemente, y luego le dispararon a quemarropa. Al amanecer de ayer, la mujer moría en el hospital Jackson Memorial.

''La mataron antes de que pudiera disfrutar de sus primeras vacaciones en este país'', dijo su cuñada, Cristina Frissolo.

''Ella quería conocer el mundo'', dijo el hijo de la víctima, Frank Gómez, de 17 años. "Sólo conocía a Cuba y Estados Unidos''.

El ataque contra Frissolo afuera de la camioneta donde vendía frutas, ensaladas y refrescos en el suroeste de Miami-Dade infureció tanto a sus familiares, clientes y a las propias autoridades, que el jefe de la policía de Miami-Dade, Robert Parker, realizó una ronda de entrevistas de prensa, algo muy poco usual.

''Estamos buscando a esos dos cobardes que atacaron a esta inocente mujer'', dijo Parker.

Por su parte, al hablar de los asesinos, Gómez dijo: "Van a recibir lo que se merecen. Dejo esto en manos de Dios y de la policía''.

Ayer, detectives de homicidio estuvieron todo el día investigando pistas e indicios por todo el sur del condado.

La camioneta Dodge de la víctima —con un techo de madera y el letrero Viandas Frutas y Vegetales— fue inspecionado por las autoridades en busca de alguna pista.

La policía dijo que Frissolo vendía frutas afuera de la camioneta estacionada en la 117 avenida y la 185 terrace del suroeste. La familia, por su parte, dijo que era muy extraño que ella llevara consigo más de $100.

Los hombres que la atacaron la golpearon con salvajismo, y luego le dispararon cuatro veces, escapando después por la avenida 117 en un automóvil de color blanco, indicaron las autoridades.

Algunos testigos dieron estas descripciones de los dos hombres: Uno es adolescente o tiene apenas 20 años, mide alrededor de cinco pies, siete pulgadas y pesa unas 150 libras. Tiene hecho un pelado corto, y llevaba puesto un short negro y una camiseta blanca. El otro agresor fue descrito como un hombre musculoso, de unas 190 libras con trencitas hasta la espalda. Tenía puesto un short de color crema y una camiseta blanca.

Las autoridades le piden a cualquier persona que tenga algún tipo de información sobre lo ocurido que llame a la División de Homicidios de la policía de Miami-Dade al teléfono 305-471-2400, o si lo prefiere a CrimeStoppers de Miami-Dade al 305-471-TIPS. La llamada será confidencial y se mantendrá anónima la identidad del que llame.




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