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Estados Unidos  

Fondos de Hillary suscitan interrogantes

WASHINGTON


La senadora federal Hillary Rodham Clinton habla durante un acto de campaña en Virginia Occidental, el jueves 8 de mayo del 2008.
Jon C. Hancock / Foto AP
La senadora federal Hillary Rodham Clinton habla durante un acto de campaña en Virginia Occidental, el jueves 8 de mayo del 2008.

La decisión de Hillary Clinton de prestar a su campaña presidencial $6.4 millones de los activos que posee con su esposo está suscitando preguntas sobre los millones de dólares que los intereses especiales han pagado a Bill Clinton por discursos y otros trabajos desde que dejó la Casa Blanca.

Al recurrir a parte de ese efectivo, ''los Clinton han efectivamente evitado la reforma sobre finanzas de campaña en una forma ingeniosa --usando a Bill Clinton como frente para la recaudación de fondos'', comentó Lawrence Jacobs, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Minnesota.

Pocos días después que dejó la Casa Blanca en el 2001, el ex Presidente comenzó a viajar alrededor del mundo y ha impartido unas 250 conferencias en giras que le produjeron $40 millones en seis años. Entre sus patrocinadores estuvieron inversionistas que luego sufrieron pérdidas de miles de millones en la debacle de las hipotecas de altos riesgos y ahora tienen mucho en juego en cualquier cambio regulatorio; grupos de seguros con interés en cualquier reforma en el sistema de cuidados de salud de la nación; asociaciones que favorecen la reunificación de Taiwan con China; un grupo de negocios de urbanización en Colombia que respalda un acuerdo de libre comercio y más de dos docenas de grupos judíos, sinagogas y museos.

El portavoz de campaña de Clinton, Jay Carson, descartó esas cuestiones diciendo: ``No hay conflictos de intereses y cada dólar que cualquiera de los dos [Clinton] ha ganado está disponible a [escrutinio] público''.

No obstante, el profesor Jacobs, director del Centro para el Estudio de Política y Gobierno de la universidad, ''parece que hay un número de ricas y prominentes corporaciones en el sector de servicios financieros, el sector de cuidados de salud y otros, que ganarían considerablemente con la elección de Hillary Clinton como Presidenta'', explicó Jacobs. ``Si todos estos grupos estuvieran donando directamente a ella, se suscitarían todo tipo de preguntas...''

Interrogantes sobre los ingresos familiares también han molestado al nominado presidencial republicano, el senador John McCain, de Arizona. El Comité Nacional Demócrata insistió ayer que McCain debe presentar la declaración de impuestos de su acaudalada esposa Cindy.

Cuando Hillary Clinton prestó a su campaña $5 millones a principios de febrero, aclaró que esos fondos provinieron de su propio dinero. Eso fue plausible porque sus ganancias --antes del descuento de impuestos-- habían llegado a unos $11 millones de su sueldo como senadora de Nueva York, y de los adelantos y derechos de autor de su libro Living History.

Pero su última decisión de acudir a los fondos de la cuenta conjunta para mantenerse financieramente competitiva frente a su rival Barack Obama, expone los negocios financieros de su esposo en los últimos siete años a mayor escrutinio.

El miércoles, el portavoz de Clinton, Howard Wolfson, reveló que la senadora tomó otros $6,425,000 desde el 11 de abril para su campaña y que los fondos provinieron de sus activos compartidos. Wolfson aseguró que Clinton está dispuesta a prestarle a su campaña más dinero ``a fin de asegurar que su mensaje llegue a los votantes''.

''Legalmente, ella tiene derecho a usar hasta el 50 por ciento del dinero que posee en cuenta conjunta para su campaña'', indicó Wolfson. ``Esas son las reglas... Estamos adheridos escrupulosamente a seguir las reglas, y lo continuaremos haciendo''.

Jacobs, sin embargo, dijo que al utilizar las ganancias de su esposo, Hillary Clinton está permitiendo que los patrocinadores que pagaron hasta $450,000 por escuchar al ex Presidente hablar, ``canalicen sus fondos a través del frente de Bill Clinton''.

''Es un método ingenioso de recaudar fondos que se desvían de las reglas de finanzas de campaña, la divulgación pública y los límites colocados sobre esas contribuciones'', subrayó.