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Elecciones 2008  

Florida cada vez más decisiva para los demócratas

The Miami Herald


Hillary Clinton baila con sus seguidores en su mitín de victoria en Indiana.
Elise Amendola / AP
Hillary Clinton baila con sus seguidores en su mitín de victoria en Indiana.

Cada vez que Hillary Clinton está contra las cuerdas --como ocurrió ayer después de resultados poco halagadores en las primarias de Indiana y Carolina del Norte-- siempre echa garra a lo mismo: contar con los votos de la Florida.

Pero incluso su propia campaña reconoce que la Florida no puede impulsarla a la nominación demócrata.

Aunque saque la mayor cantidad posible de votos en la Florida, todavía queda a la zaga de Barack Obama, y los demócratas de la Florida están dispuestos a transarse por la mitad de eso.

La noticia de que había contribuido $6.4 millones a la campaña de su propio bolsillo y que cuatro importantes superdelegados a la convención --entre ellos un prominente demócrata del estado-- habían tomado partido por Obama se añadió ayer a las nubes oscuras que rodean su campaña.

''Es hora de seguir adelante'', dijo Dan Gelber, de Miami Beach, líder demócrata de la Cámara de la Florida y el primero de los superdelegados en pasarse al campo de Obama desde finales de febrero. ``Quiero hacer lo que esté a mi alcance para ganarle votos a Obama y preocuparme por [las elecciones presidenciales] de noviembre. Tenemos que poner fin a esta batalla [entre Obama y Clinton] tan pronto como sea posible''.

Otros funcionarios electos indecisos y líderes del partido en la Florida no tienen prisa alguna por tomar partido. El representante federal Allen Boyd, que representa a una zona conservadora en el Panhandle de la Florida, dijo que sigue ''sin tomar partido alguno'' y planea mantenerse en esa posición.

Aunque Clinton tuvo un tono conciliatorio hacia Obama en su discurso televisado a todo el país después de las primarias del martes, también dejó en claro que no iba a renunciar a la Florida ni a Michigan. El partido nacional no cuenta sus victorias en esos estados porque infringieron las normas al adelantar sus primarias.

''Yo me postulo para presidente de todo Estados Unidos, norte, sur, este y oeste, en todas partes. Por eso es tan importante que contemos con los votos de la Florida y Michigan'', dijo Clinton en Indiana, mientras los presentes coreaban ``¡Que los votos cuenten!''

''Sería muy extraño tener un nominado escogido por 48 estados'', agregó Clinton, aunque al igual que Obama había aceptado boicotear a la Florida y Michigan antes de las primarias de enero.

El partido nacional tiene programado estudiar el 31 de mayo el tema de hacer valer los votos de los delegados de la Florida y Michigan. Pero funcionarios de la campaña de Clinton reconocieron que el mejor resultado posible no haría mucha mella en el déficit de 150 delegados que tiene con Obama.

Clinton recibiría 38 delegados de los 188 delegados comprometidos si finalmente los votos de Florida cuentan. El partido nacional ha pedido la mitad, 94.

Dos de los copresidentes de la campaña de Clinton con Florida, los representantes federales Alcee Hastings, de Miramar, y Debbie Wasserman Schultz, de Weston, también han alentado a la precandidata a mantenerse en la lid.

''En la política cualquier cosa es posible, pero es muy poco probable que Clinton pueda remontar el obstáculo de los números'', dijo Hastings.

Uno de los mayores recaudadores de fondos en la Florida, Chris Korge, dijo que espera que el partido nacional haga contar los votos de toda la delegación floridana y la mitad de Michigan, donde Obama sacó su nombre de la boleta. Pero la campaña de Clinton no puede presentar esos votos ante los superdelegados indecisos hasta que se escuchen las apelaciones a finales de mes, sólo tres días antes que los últimos estados voten, dijo Korge.

''Al mover la decisión al 31 de mayo la Florida se vuelve irrelevante'', dijo.

La disputa pudo haberse resuelto más pronto si Clinton no se hubiera mantenido tan firme sobre recibir la mayor parte de los delegados, dijo el director de campaña de Obama, David Plouffe. La campaña de Obama ha sugerido dividir la delegación a la mitad, dejando a un lado la ventaja de Clinton sobre el voto popular en la primaria.

''Obviamente hay muchas discusiones sobre las soluciones en la Florida y hemos expresado que estamos abiertos a escucharlas'', dijo Plouffe.

La campaña alertó ayer a la prensa sobre nuevos partidarios en California y Carolina del Norte pero no respondió al anuncio de Gelber en la Florida, un estado que ha descartado desde que el partido nacional determinó que el estado infringió las reglas del partido en agosto pasado.

Gelber, que es judío, podría ser un poderoso aliado de Obama, un antídoto a las críticas de su ex ministro sobre Israel y la campaña de calumnias en internet que lo vinculan a los terroristas islámicos. Una nueva encuesta de Gallup muestra que Obama ganaría sobre McCain entre los votantes judíos, pero no con tanto apoyo como obtuvo John Kerry, el nominado demócrata en el 2004.

''No hay una sola fibra en mi cuerpo que se preocupe de que el senador Obama no respeta a Israel con el mismo fervor que esperaría de cualquier presidente estadounidense'', escribió Gelber en su blog político.

breinhard@miamiherald.com