En un discurso a un grupo de personalidades, Barack Obama prometió a cientos de alcaldes reunidos en Miami que enfrentará el veto con que ha amenazado el presidente George W. Bush al proyecto para ayudar a los pro- pietarios en peligro de perder sus viviendas.
La iniciativa permitiría que el gobierno federal asegure unos $300,000 millones en préstamos nuevos de modo que los propietarios que no pueden pagar sus hipotecas las refinancien. El proyecto es prioritario para muchos alcaldes en ciudades afectadas por la crisis inmobiliaria.
"Si Bush cumple su amenaza de vetar la medida sobre la vivienda, que aporta recursos de gran importancia para ayudar a resolver la crisis hipotecarias en las ciudades y pueblos que ustedes gobiernan, lucharé por anular el veto y garantizar que reciban la ayuda que necesitan'', dijo Obama.
El presunto nominado demócrata también criticó a su rival republicano John McCain de quien dijo quiere perpetuar las rebajas de impuestos que defiende Bush, que favorecen a las personas acomodadas, y por respaldar un alivio fiscal temporal al impuesto a la gasolina, que según Obama no ayudará a solucionar la crisis del precio del combustible. Obama se expresó con fuerza sobre la oposición de McCain a un plan de $23,000 millones, que se discutió en el Congreso, que incluía fondos para construir diques, aunque McCain viajó recientemente a Iowa para hablar con víctimas de las desastrosas inundaciones.
"Estoy seguro de que le agradecieron sus buenos deseos, pero probablemente le habrían agradecido mucho más que no se opusiera a la legislación para financiar diques y otros métodos de control de inundaciones, que aparentemente él considera proyectos de ley favoritistas'', declaró Obama.
La campaña de McCain sostuvo que el senador por Arizona trató de enmendar la medida para eliminar los gas- tos excesivos y garantizar que los diques más esenciales tuvieran prioridad.
"Ya es demasiado, que Barack Obama ataque a John McCain por tratar de resolver problemas y cambiar el modo en que funciona Washington'', expresó una declaración de la campaña de McCain.
Obama tuvo una cálida recepción del público que atestaba el salón de fiestas del Hotel Intercontinental, pero no salió de aquí con el respaldo oficial del anfitrión y recién instalado presidente de la conferencia, el alcalde de Miami Manny Díaz.
"Expresaré mi respaldo en su momento'', indicó Díaz, partidario de Hillary Clinton, y añadió que la conferencia de alcaldes es una organización no partidista.
El alcalde se negó a decir si su reticencia se deriva de temores mencionados por algunos cubanos exiliados que se manifestaban frente al hotel. Estos llamaron a Obama "comunista'' y señalaron que dos de sus principales asesores de campaña ayudaron a devolver a Cuba al niño Elián González hace ocho años. El representante estatal republicano David Rivera, de Miami, estaba cerca de los manifestantes con una bandera cubana.
El trabajo de Díaz en el equipo jurídico que trató de mantener a Elián con sus familiares en Miami lo ayudó a ganar el apoyo cubanoamericano cuando se postuló para alcalde.
En una conferencia de prensa el viernes en Jacksonville, Obama calificó la disputa de "situación desgarradora'' pero dijo que estaba concentrado en trabajar por la libertad de Cuba.
En contraste con Díaz, otro partidario de Clinton, el alcalde de Los Angeles, Villaraigosa, le ofreció un cálido apoyo y dijo que Obama tiene el respaldo abrumador de los alcaldes''. Otros alcaldes demócratas también le ofrecieron su apoyo, entre ellos Frank Ortis, alcalde de Pembroke Pines; Joy Cooper, de Hallandale Beach; Lori Moseley, de Miramar, y John Marks, de Tallahassee.
Antes del discurso de Obama, la campaña de McCain dispuso que tres alcaldes partidarios suyos en la Florida hablaran con la prensa. Criticaron la agenda nacional de Obama y defendieron la posición de McCain de abrir las aguas territoriales estadounidenses a la perforación de petróleo y gas natural siempre que los esta- dos afectados lo autoricen.
Sin embargo, la campaña de McCain pasó por un momento embarazoso cuando Dick Greco, ex alcalde de Tampa y demócrata que apoya a McCain, habló de reunirse con Fidel Castro. McCain ha insistido en condenar al dirigente cubano llamándolo un brutal dictador con el que sería indigno que los funcionarios norteamericanos se reunieran.
"Adivinen lo que vi allí en el camino de La Habana a Varadero'', dijo Greco. Pozos de petróleo en la misma playa''.
El Comité Nacional Demócrata respondió: "La campaña de McCain está utilizando los pozos petroleros de Castro en la playa para defender la decisión de McCain de ceder ante los grandes intereses petroleros. Es un ejemplo de lo poco que entiende el senador McCain los desafíos que enfrenta el país''.
Los redactores Matthew I. Pinzur y Myriam Márquez, de The Miami Herald, contribuyeron a esta información.cf,gtd,8,8,7breinhard@MiamiHerald.com




























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