Nuevas evidencias --pruebas recopiladas por entidades federales de Estados Unidos y recientes detenciones de capos del narcotráfico internacional-- comprometen a Venezuela como el paraíso del tráfico de cocaína más importante de las Américas y señalan al país suramericano como un formidable portaaviones donde despegan y aterrizan centenares de pequeñas aeronaves bajo la mirada "protectora'' de altas autoridades venezolanas.
Según un informe de la Oficina Antidrogas de la Casa Blanca (ONDCP) con información actualizada hasta junio de este año, obtenido por El Nuevo Herald, la cantidad de droga transportada por vía aérea desde Venezuela se multiplicó por 16 desde el 2002, una cifra sin precedentes.
Al mismo tiempo, la detención hace más de una semana en Madrid de Edgar Vallejo Guarín, alias Beto Gitano, con documentos de identidad venezolanos, puso de relieve una repetida práctica de la que se han beneficiado numerosos narcotraficantes en los últimos años, bajo el amparo de funcionarios civiles y militares del gobierno de Hugo Chávez. Vallejo Guarín era uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo --según la Dirección Antinarcóticos (DEA)-- y presuntamente vivió protegido en Venezuela.
El viernes la Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro designó a dos altos funcionarios venezolanos de los servicios de inteligencia y al saliente ministro de Gobierno de ese país como colaboradores con las actividades de narcotráfico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Los vuelos no comerciales usados para transportar cocaína desde Venezuela aumentaron 10 veces entre 2002 y junio de este año. La abrumadora mayoría de los cargamentos tuvieron como primer destino República Dominicana y en segundo lugar México.
El número de vuelos pasó de apenas 21 en el 2002 a 220 el año pasado. La cifra del 2008 va camino a establecer un nuevo récord.
En general, el tráfico de cocaína se cuadruplicó en los últimos cinco años al llegar a 256 toneladas métricas en 2007, en contraste con 51 toneladas en el 2002, mientras que la cantidad de droga incautada por el gobierno venezolano se redujo a casi la mitad, según el informe.
"El tráfico aumenta tan significativamente porque funciona con impunidad'', dijo en una entrevista el zar antidrogas estadounidense John Walters, quien protagonizó hace una semana una polémica cuando el gobierno venezolano le negó una visa de entrada para estrechar la cooperación, aseguró.
El alto funcionario calificó de "fracaso'' y de "falta de seriedad'' la respuesta de Caracas frente al incremento del tráfico de estupefacientes en Venezuela, que considera insuficiente.
También advirtió que si no se hace un esfuerzo por detener estos vuelos la situación va a empeorar en Venezuela.
"El dinero de la droga indudablemente desata la corrupción y lo que vendrá ahora son mafias que van a controlar por lo menos partes del país y acaso instituciones gubernamentales en su totalidad'', aseveró Walters.
El gobierno venezolano, que hace tres años expulsó del país una misión de la DEA, ha repetido en varias ocasiones que lleva adelante una política efectiva para combatir el narcotráfico y ha calificado los señalamientos de Walters de una campaña maliciosa para afectar la imagen de Venezuela.
"La lucha antidrogas en Venezuela ha registrado progresos significativos durante los últimos años, en particular desde que el gobierno bolivariano puso fin a los programas de cooperación oficial con la agencia estadounidense DEA'', dijo el canciller venezolano Nicolás Maduro en respuesta a las acusaciones de Walters.



























Mi Yahoo