Para muchos sudfloridanos, la crisis del crédito ya es una realidad.
Las empresas de venta de automóviles están perdiendo operatividad porque sus clientes no pueden obtener préstamos. El alquiler de los espacios comerciales permanece en el limbo, en medio de la incertidumbre general. Los planes de contratar empleados y expandirse han sido pospuestos.
"Es un desastre'', opinó Tony Argiz, socio gestor de Morrison Brown Argiz & Farra, una firma de contaduría con sede en Miami que cuenta entre sus clientes bancos comunitarios y empresas de venta de automóviles.Es terrible. Castigar a Wall Street afecta al dueño de la tiendecita al otro lado de la calle''.
La preocupación menos visible pero más seria en estos momentos es el recorte del crédito a empresas tanto grandes como pequeñas. En una encuesta hecha a sus miembros, incluyendo a altos ejecutivos financieros corporativos, tesoreros y otros administradores de finanzas, la Asociación de Profesionales de las Finanzas ue el 40 por ciento del crédito reportado había disminuido desde inicios de septiembre.
"Hemos visto cerrarse de verdad el acceso al crédito a corto plazo en los últimos cuatro o cinco días'', indicó Jim Kaitz, presidente y jefe ejecutivo de la asociación.
Los que han estado tratando de comprarse un auto pueden haberlo notado.
"Los bancos estaban dispuestos a hacer préstamos a los compradores de autos. Ahora eso no existe'', manifestó Norman Braman, una conocida figura del campo de la venta de autos en el sur de la Florida. Los concesionarios de autos han tenido que depender mucho más del financiamiento por parte de los mismos fabricantes.
AutoNation, con sede en Fort Lauderdale, el mayor concesionario de automóviles del país, informa que incluso personas con buen crédito no consiguen que les aprueben préstamos. Alrededor del 60 por ciento de los compradores que piden préstamos son aprobados, en comparación con el 90 por ciento hace un año, declaró el vocero de AutoNation Marc Cannon.
En el caso de los compradores de mayor riesgo, sólo aprueban al 10 por ciento, en comparación con el 50 por ciento el año pasado.
"No hay duda de que la crisis del crédito nos ha impactado'', dijo Braman.
"Pero el daño psicológico de atravesar un período de incertidumbre es igualmente importante. En el caso de los autos de lujo, la gente dice, no nos arriesguemos, vamos a esperar''. Sintiendo la filosofía de la crisis, Ovi Vento, presidente de Everglades Lumber & Building Supply en Miami, ha hecho más estricto el crédito a sus clientes en días recientes por temor a que le corten sus líneas de crédito bancario.
Antiguamente, según Vento, él permitía a buenos clientes que se pasaran del límite normal de 30 días para el pago, pero ahora la compañía está cerrándoles las cuentas hasta que pagan.
"Si los mercados del crédito se cierran, es posible que buenos clientes no puedan recibir fondos y no puedan pagarme'', expresó Vento. "Esto me ha preocupado mucho. En otros tiempos he tenido $12 millones en cuentas por cobrar, y no he estado tan preocupado como lo estoy ahora con cuentas por cobrar de $3 millones a $4 millones''.
En todo el país, incluso las grandes corporaciones están teniendo problemas. El presidente y director ejecutivo de AT&T, Randall Stephenson, dijo que el gigante de las telecomunicaciones no podía vender efectos mercantiles (un tipo de préstamos a corto plazo).






























Mi Yahoo