Si usted vio las imágenes del documental Sicko (2007), de Michael Moore, en las que un grupo de pacientes estadounidenses recibe esmerada atención médica en el Hospital Hermanos Ameijeiras de La Habana, no se puede perder la segunda parte de la historia que filmó Kevin L. Leffler durante su viaje a Cuba.
Leffler, un contador público y profesor universitario que compartió infancia y estudios secundarios con Moore en Michigan, se lanzó a la aventura del cine para salirle al paso a su antiguo compañero. Su documental Shooting Michael Moore (Tirándole a Michael Moore) es un laborioso escrutinio de 80 minutos de la conducta y los planteamientos de Moore, convertido en una suerte de conciencia crítica de la sociedad estadounidense durante la última década.
En Shooting Michael Moore, Leffler contrasta las escenas de los estadounidenses atendidos diligentemente en el hospital habanero con imágenes del rechazo que recibe un ciudadano cubano al comparecer a la propia institución en busca de cuidados médicos. El diálogo de las recepcionistas de la entidad con el médico disidente Darsi Ferrer y su amigo periodista Jaime Leygonier, quien solicita un turno para una resonancia magnética (MRI), fue captado con cámara oculta y muestra una realidad que dista mucho de la "puesta en escena'' fabricada en Sicko.
"El comportamiento de Moore es mezquino e hipócrita'', declaró Leffler, de 51 años, en conversación con El Nuevo Herald. "Para quienes hemos seguido sus pasos en estos años, no deben sorprendernos sus falsedades sobre el sistema de salud cubano y el deplorable estado de los servicios médicos que reciben los ciudadanos nacionales''.
El filme de Leffler tendrá su debut este viernes en Miami en las salas de AMC del Mall de las Américas. El realizador viajará desde Davison, Michigan, para asistir a las presentaciones y responder preguntas de los asistentes. A partir de diciembre estará también en cines de Nueva York, Los Angeles y Michigan.
Las filmaciones en Cuba fueron realizadas en noviembre del 2007, cuando Leffler viajó a La Habana para registrar con su propia cámara las grietas de los servicios médicos que habían sido omitidas en el documental de Moore. Hay incluso tomas encubiertas del Hospital Miguel Enríquez de La Habana, en las cuales salta a la vista el deterioro de la instalación y el sombrío panorama de las salas de ingreso.
"Es muy emocionante saber que podrán conocerse en Estados Unidos las imágenes filmadas por Kevin Leffler, que tuvo el valor de venir a Cuba a conocer la verdadera realidad del sistema de salud de este país'', manifestó por vía telefónica el doctor Ferrer, quien dirige el Centro de Salud y Derechos Humanos Juan Bruno Zayas.
Ferrer, quien en la actualidad impulsa un proyecto alternativo de asistencia humanitaria para personas necesitadas, dijo que la presentación de Sicko en la televisión cubana el pasado año fue comentada burlonamente por la población.
"El señor Moore ha presentado en Sicko un sistema de salud en Cuba al que no tiene acceso hoy el cubano común'', agregó Ferrer. "Para criticar la atención médica en Estados Unidos no era necesario enrolarse en este viaje de mentiras''.
Las autoridades del Departamento del Tesoro investigan a Moore por considerar que el traslado de ciudadanos estadounidenses para la filmación constituyó una infracción de las regulaciones del embargo.





























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