Gerardo Reyes

  • Salir
  • Centro de Membresía

Sospechoso del primer secuestro aéreo vive entre nosotros

 

El Nuevo Herald

Antes de que el avión se estrellara contra el mar en medio de la noche, Omara González fijó en su mente una imagen que la persigue hace 50 años: los duros ojos del secuestrador y sus zapatos blancos.

"Hay cosas que una no olvida'', dijo llorosa, recordando los 14 muertos y 4 heridos del secuestro. "Todavía puedo verlo con aquellos zapatos parado ante la puerta de la cabina''.

Mientras la mujer de Coral Gables recuerda las imágenes del incidente que transformó su vida hace medio siglo, ahora enfrenta un inesperado giro del desastre: el presunto secuestrador vive cerca de su casa.

Edmundo Ponce de León, que llegó a Miami procedente de Cuba en 1994 sin ninguna dificultad, es uno de los pocos sobrevivientes del famoso secuestro de un avión de Cubana de Aviación el primero de noviembre de 1958.

Los expedientes del Departamento de Estado obtenidos por El Nuevo Herald indican que el individuo, de 72 años, y otros cuatro, fueron identificados como los secuestradores del avión a punta de pistola durante un viaje de Miami a La Habana, el primer secuestro internacional desde suelo estadounidense.

El avión --secretamente cargado de armas para los rebeldes de Fidel Castro-- se estrelló en las costas de Cuba al quedarse sin combustible. El hecho causó conmoción en Miami y La Habana. Nadie fue acusado del delito.

Ponce de León dice que estaba en el avión esa noche pero insiste en que no era uno de los secuestradores. "Estaba en un viaje de vacaciones'', dijo en una entrevista en su casa. "Sólo iba por unos días'''.

Pero algunos testigos contactados dijeron que el fue uno de los secuestradores que luego se sumó a las fuerzas revolucionarias en La Habana, según los expedientes del Departamento de Estado.

El surgimiento de su nombre en el caso representa un nuevo dilema en una de las primeras investigaciones de secuestro de aviones en Estados Unidos, que fue con mucho uno de los más letales.

Aunque el caso fue investigado por el FBI y el Departamento de Estado varias semanas, nunca se cerró oficialmente, según los expedientes.

Dado que Ponce de León y otros secuestradores permanecieron en Cuba tras el incidente, la fiscalía federal concluyó que no podía encausar a nadie porque los sospechosos estaban fuera de la jurisdicción estadounidense, según los expedientes del Departamento de Estado.

Un portavoz del Departamento de Justicia declinó decir si se reabriría el caso. ‘‘Simplemente no comentamos sobre si pensamos abrir o reabrir una investigación'', dijo Alicia Valle, portavoz de la fiscalía

El suceso prácticamente quedó en el olvido hasta principios de este año, cuando hubo una discusión entre Ponce de León y su hermana sobre la propiedad de la casa de la madre de ambos.

Un abogado de la hermana presionó para entrevistar sobrevivientes sobre el secuestro, pero el caso terminó con un acuerdo amistoso.

Varios ex fiscales federales dicen que el caso presenta retos para el sistema de justicia debido a las protecciones del proceso debido, pero hay algo que nadie puede discutir: el asesinato no prescribe.

"Hay sobrevivientes'', dijo Christopher Bruno, ex fiscal federal en Washington''. Que hayan pasado años no significa que hay que cerrar el caso''.

En los días posteriores al incidente, el FBI y el Departamento de justicia dieron prioridad a la investigación del secuestro.

El Nuevo Herald

Súmese a la discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Hemos incorporado un nuevo sistema de comentarios llamado Disqus. Esto le permite a nuestros lectores la opción de firmar lo que escriben utilizando su contraseña actual en El Nuevo Herald.com, su nombre de usuario de Facebook, Twitter o su cuenta en ElNuevoHerald.Disqus.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos