Colombia

  • Salir
  • Centro de Membresía

Colombia borró de la historia a su único presidente negro

 
 

Juan José Nieto Gil fue el presidente número 84 de Colombia, pero su nombre no figura en los textos de historia de ese país.
Juan José Nieto Gil fue el presidente número 84 de Colombia, pero su nombre no figura en los textos de historia de ese país.
FOTO CORTESIA

CARTAGENA DE INDIAS, Colombia

Alvaro Uribe no es el presidente número 84 de Colombia sino el 85 ya que, por circunstancias que los historiadores le atribuyen al racismo, un presidente negro que tuvo este país a mediados del siglo XIX fue literalmente borrado de la historia: Juan José Nieto Gil.

Nieto Gil fue, además, el primer novelista que tuvo Colombia con tres obras también olvidadas. Apenas si es vagamente recordado como un prominente general liberal que participó en las guerras civiles del siglo XIX que siguieron a la independencia de España, cuyo proceso comenzó en 1810 y culminó, bajo la dirección militar de Simón Bolívar, con la victoria final del 7 de agosto de 1819 en la batalla de Boyacá.

Nieto fue redescubierto hace dos décadas durante las investigaciones académicas de campo de Orlando Fals Borda, un reconocido historiador y padre de la sociología moderna en Colombia, que murió el pasado 12 de agosto a los 83 años de edad.

Fals Borda ya había reconstruido la vida de Nieto Gil como parte de su obra cardinal de varios tomos Historia doble de la Costa, cuando descubrió en las mazmorras del palacio colonial de la Inquisición, de Cartagena, un retrato al óleo de Nieto Gil que se pudría entre escombros, papeles inservibles y muebles de desecho expuestos a la humedad.

El cuadro había sido pintado antes de que Nieto Gil fuera presidente de Colombia entre el 25 de enero y el 18 de julio de 1861, durante un vacío de poder entre el único gobierno del conservador Mariano Ospina Rodríguez y el segundo de cuatro del general liberal Tomás Cipriano de Mosquera.

Al mismo óleo le fue pintada después la banda presidencial cuando Nieto Gil asumió el cargo y tras su muerte el retrato fue enviado a París "para que fuera retocado a la manera de un mandatario francés, el mismo que de retorno se colocó en los salones del Museo Histórico de Cartagena, hasta cuando fue retirado en 1974, luego de una restauración que no fue aprobada por los académicos de la ciudad'', cuenta Fals Borda en la biografía que escribió sobre el presidente olvidado.

Mientras estuvo expuesto, el retrato no era presentado como el único de un desconocido presidente de Colombia, sino como el de un antiguo general costeño del siglo XIX.

En París, en realidad, dijo el historiador antes de morir, "lo que se hizo fue ‘blanquear' a Nieto''. Sin embargo, con la restauración de 1974 reapareció el hombre negro original, que en realidad se cree fue más bien un mulato caribe de los que, en todo caso, en Colombia son considerados negros.

La imagen reparada del prócer no fue del agrado de la academia ni de la élite cartagenera, tradicionalmente blanca, de estirpe y nostalgias españolas, y fue a dar a las mazmorras del palacio de la Inquisición.

Moisés Alvarez, actual director del Archivo Histórico de Cartagena, que funciona en el palacio, contó a El Nuevo Herald que su amigo Fals Borda encontró el cuadro en su presencia. "Estaba con muchas cosas allí, arrumbado. Estaba prácticamente tirado''.

Alvarez considera que la injusta segregación a la que ha sido sometido Nieto Gil "es una cosa más local [de las élites cartageneras] que nacional''. Un sentimiento racista que ha sobrevivido a lo largo de los siglos y que no ha permitido que el prócer de esta historia pueda ocupar el papel que le corresponde en la historia de Colombia.

"Cartagena era muy elitista y Nieto no era de aquí'', cuenta Alvarez.

El Nuevo Herald

Súmese a la discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Hemos incorporado un nuevo sistema de comentarios llamado Disqus. Esto le permite a nuestros lectores la opción de firmar lo que escriben utilizando su contraseña actual en El Nuevo Herald.com, su nombre de usuario de Facebook, Twitter o su cuenta en ElNuevoHerald.Disqus.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos