El personal del centro, mayoritariamente cubano, trabajaba largas horas durante los períodos de mayor demanda para atender a los numerosos refugiados que esperaban en filas que le daban la vuelta a la manzana.
Los refugiados "nos lo contaban todo, las cosas que les habían pasado y los hijos que habían dejado atrás en Cuba'', dijo Antoinette Gorrin, de 83 años, que trabajaba en la torre entrevistando a los refugiados.
"A veces llorábamos con ellos'', dijo Gorrin de los entrevistadores. "Fue el mejor trabajo que he tenido en mi vida porque para nosotros significaba mucho ayudar a nuestros compatriotas''.
La torre, construida en 1924 como sede del periódico The Miami Daily News, conocido más tarde simplemente como The Miami News, estuvo en desuso mucho tiempo cuando el programa concluyó en 1974.
En 1997 la familia del Jorge Mas Canosa, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana, compró el edificio y gastó $20 millones --parte del dinero provino de donaciones de la comunidad-- para restaurarlo con la idea de convertirlo en un museo dedicado a la experiencia del exilio cubano.
En el 2005 la familia se lo vendió al urbanizador Pedro Martín, de Terra Group, quien causó una controversia con sus planes de construir un edificio de apartamentos de 62 pisos que requeriría la demolición de la parte trasera de la torre. Más tarde lo donó al Miami Dade College, que en estos momentos lo usa como galería de arte.
Los antiguos refugiados todavía van de vez en cuando a visitar las salas de la torre, llevados por la nostalgia.
Luz Docampo y su esposo Enrique llevaron allí a sus hijos hace una década.
"Ellos siempre tuvieron la idea de que se trataba de un lugar importante, pero eran tan pequeños cuando vinieron por primera vez que no lo recordaban todo'', dijo Enrique Docampo.
"Les dijimos que la torre representaba la libertad que vinimos a buscar aquí''.
cwoods@MiamiHerald.com





























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