Castro realizó una visita oficial a Chile en 1972 que extendió por más de tres semanas en, reuniéndose con líderes políticos, sindicales y estudiantiles a los cuales arengó con sus postulados extremistas y su discurso antiimperialista. A su llegada a Santiago de Chile fue recibido por el general Augusto Pinochet, en aquel momento jefe militar de la Comarca de Santiago. Archivos del Herald