Si usted está buscando gangas antes de la Navidad, tal vez lo único que tiene que hacer es pedir una rebaja.
Como signo de lo bajas que han sido este año las ventas navideñas, en camino a ser las peores en muchos años --quizás desde que la industria comenzó a efectuar comparaciones anuales en 1969--, los comerciantes están tomando muy seriamente las demandas de los consumidores para conseguir buenos precios. Algunas tiendas han decidido extender su política de devolución, en tanto otras aceptan igualar los precios de la competencia. Muchos establecimientos ofrecen descuentos en las propias tiendas, y hasta les permiten a los usuarios regatear los precios marcados, todo en un intento desesperado por hacer que suene la caja registradora.
"Hay que ser idiota para no pedir un descuento en estos momentos'', dijo Stephen Hoch, experto en ventas de la Escuela Wharton de la Universidad de Pennsylvania.
Más y más consumidores están haciendo justamente eso, y han convertido la visita al centro comercial en una suerte de visita al concesionario de automóviles.
Allen Chen, que trabaja como cajero a tiempo parcial en una tienda J. Crew en White Plains, Nueva York, dijo que se aparecen compradores con recibos de dos meses que piden devoluciones parciales para artículos que en la actualidad están en oferta. Normalmente, la política de la tienda es devolver la diferencia entre el precio original de un objeto y el precio de venta posterior sólo si la devolución tiene lugar dentro de siete días de la compra.
"Cuando les digo que ya han pasado más de siete días de la compra, me dicen que quieren devolver el artículo y comprarlo al precio de venta'', dijo Chen. Luego agregó que los gerentes de su tienda permiten a los clientes hacer esa transacción la mayor parte del tiempo.
De igual modo, los compradores se comportan de una manera más inteligente al pedir a los vendedores que igualen el bajo precio de la competencia.
Mientras compraba discos Blu-ray en una tienda Best Buy de Los Angeles, Luis Levy utilizó su teléfono celular para chequear el precio de otras tiendas del área. Descubrió que todos los discos eran $10 más baratos en Circuit City o en Wal-Mart. Best Buy terminó igualando los precios bajos.
Diana Thang, administradora de Grace Jewelers cerca de la zona de San Francisco Union Square, dijo que tanto ella como sus empleados se han visto obligados a regatear más que nunca, algo que jamás había ocurrido en los más de 20 años que lleva en el negocio.
"Los compradores salen a comprar con un presupuesto fijo'', dijo Thang de la mayor parte de los usuarios esta temporada. "Les damos un precio bajo, pero ni siquiera lo aceptan. Digamos que quieren comprar en $200 o $300 un artículo que cuesta $1,000''.
Con las ventas por el piso en casi todas las tiendas, los expertos dicen que ahora son los clientes quienes tienen la ventaja, y algunos no piden de forma explícita un descuento, sino que presionan buscando mejores negocios.
Jill DuPont, dueña de Out of the Box, una pequeña boutique de ropa y accesorios femeninos en Greenwich, Connecticut, dijo que en la actualidad siente más presión para reducir el precio de muchos de sus artículos, ya que de este modo puede mantener la competencia con otros establecimientos similares.
"Los usuarios no están actúando con timidez a la hora de decirnos el artículo que hallaron a un precio barato en otra parte'', dijo DuPont.





























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