Barack Hussein Obama juró el martes como el presidente número 44 de Estados Unidos, un joven lÃder que inaugura una nueva era con la promesa de tomar medidas audaces para sacar al paÃs de su peor crisis económica desde la Gran Depresión.
Al tomar el juramento en la escalinata del Capitolio, construido en parte por esclavos, Obama se convirtió en el primer afroamericano en llegar a la cima de la polÃtica estadounidense, cumpliendo finalmente la promesa de una nación creada con el compromiso de que todos los hombres son iguales.
Pudo contemplar un mar de casi dos millones de personas, rostros de todos los colores, celebrando un hito histórico y en busca de una nueva voz que conduzca el paÃs en el nuevo siglo.
"Hoy les digo que los desafÃos que enfrentamos son reales. Son serios y son muchos'', dijo en su discurso inaugural de 19 minutos. "No podremos resolverlos fácilmente ni en breve plazo. Pero debemos saber que se resolverán''.
Exhortó a sus compatriotas a crear "una era de responsabilidad'', pero también a dar un mayor papel para el gobierno, ayuda para los pobres y una mano fuerte en la regulación de los mercados privados, que "sin supervisión... pueden descontrolarse''.
De cara al mundo, prometió que protegerá los intereses de Estados Unidos sin infringir "el imperio de la ley y los derechos del hombre'' e incluso que se acercará a naciones hostiles. ‘‘Vamos a extender la mano si ustedes están dispuestos a abrir el puño'', dijo.
A los que amenacen a Estados Unidos, dijo, "no pueden durar más que nosotros y los vamos a derrotar''.
George W. Bush observaba calladamente desde su asiento como los 20 años de la era Bush --sus ocho años como presidente y los 12 de su padre como vicepresidente y presidente-- pasaban a la historia.
A los 47 años, Obama es el primer presidente norteamericano que llegó a la mayorÃa de edad tras las turbulencia y las divisiones de los años 60 y la Guerra de Vietnam.
Poco después del mediodÃa, Obama puso su mano sobre la misma biblia que Abraham Lincoln usó en su toma de posesión en 1861 y ante el presidente de la Corte Suprema, John G. Roberts, tomó el juramento: "Yo, Barack Hussein Obama, juro solemnemente que ejerceré el cargo de presidente de Estados Unidos fielmente y que preservaré, protegeré y defenderé, al máximo de mi capacidad, la Constitución de Estados Unidos''.
Obama se detuvo un segundo cuando Roberts puso la palabra "fielmente'' en un lugar indebido en la oración y luego la repitió igual que Roberts, no como se escribió en la Constitución hace más de 200 años, que fue "ejerceré fielmente el cargo''.
Su esposa, Michelle, y sus hijas, Malia y Sasha, estaban sonrientes a su lado. Las artillerÃa saludó al nuevo presidente con 21 salvas.
Bush, de 62 años, deja el cargo como uno de los presidentes menos populares del último siglo. Once millones de estadounidensese están desempleados y el mercado de valores ha perdido más de $1 billón.
Bush abandonó Washington rápidamente, su helicóptero sobrevoló la Casa Blanca una última vez antes de girar hacia el Monumento a Lincoln rumbo a la Base Andrews de la Fuerza Aérea en Maryland.
Salió de Andrews hacia Texas mientras Obama todavÃa estaba almorzando en el Capitolio.
Durante la actividad, el senador Edward Kennedy, demócrata por Massaschusetts, que sufre de un tomor celebral, sufrió una convulsión. Obama se apresuró a llegar junto a Kennedy y luego le habló a la concurrencia cuando se lo llevaron al hospital.



























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