La nueva ola de discos de alta definición Blu-ray, como consecuencia natural del aumento de público que ha hecho la transición del DVD estándar, es una mezcla de cintas en todos los géneros disponibles y de diversa calidad tanto en forma como en contenido. La ventaja que tienen las bastante menos que sobresalientes producciones que llegan a la high definition es que el mismo formato de 1080p las hace más atractivas, convirtiéndolas prácticamente en un nuevo producto.
De los estudios 20th Century Fox llega Mark Wahlberg en Max Payne (2008), otra adaptación de un videojuego que llegó primero a la pantalla grande y ahora a los home theaters, con su dosis de acción, velocidad y adrenalina en donde una vez más un arma de fuego es el instrumento más popular en el cine de violencia y suspenso. Antwone Fisher (2002), con Denzel Washington, es más impresionante porque está mejor escrita y porque su argumento --basado en hechos reales-- sobre la capacidad humana para sobrevivir dolorosas y desafiantes situaciones con valor nos anima. Drumline (2002), en edición especial, es otra sorpresa, porque esperábamos una mediocridad y el resultado es esta historia sobre un percusionista que se destaca en una universidad, en un drama con momentos impresionantes. Unfaithful (2002), con Richard Gere y Diane Lane, es otro título recomendable porque esta metáfora sobre los peligros de la infidelidad trasciende sus propios clichés, gracias a las poderosas actuaciones de su elenco. Mirrors (2008), con Kiefer Sutherland, tiene sus momentos de terror, pero no deja de ser menos que una cinta marginal en la tradición de los filmes de horror asiáticos --una de sus fuentes es una película coreana-- aunque con más presupuesto y mejores efectos especiales.
Anchor Bay y Overture Films presentan Righteous Kill (2008), con Robert DeNiro y Al Pacino, filme cuya promoción resultó más memorable que la misma producción, mayormente porque los actores dan la impresión de estar interpretando caricaturas de sí mismos. No obstante, es imposible no perdonar a estos monstruos de la actuación incluso en algo tan por debajo de sus monumentales capacidades, porque verlos juntos es todo un placer.
Warner Bros. ofrece una restauración de la genial tragicomedia Being There (1979) con Peter Sellers, Melvyn Douglas --ganador del Oscar al Mejor Actor de Reparto-- y Shirley MacLaine (en una de sus actuaciones menos amaneradas). Sellers se roba su propia película en el sutil papel de un jardinero analfabeto cuya única escuela ha sido la televisión, al que los poderosos y adinerados miembros de la ''intelectualidad'' que lo rodean consideran un genio cuando dice las frases más banales. Una brillante cinta, en una versión estupenda que merece ser parte de cualquier colección de BD por su excelencia dramática, humor y cualidades de entretenimiento que no ofende a nuestro... intelecto.

























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