La victoria del miércoles sobre Wake Forest fue milagrosa. Después de perder tres partidos seguidos, los Huracanes dominaron a uno de los mejores equipos del país.
Esta noche contra los Blue Devils de Duke ( 19-3, 6-2), el número cuatro del ranking nacional, en el Cameron Indoor, Miami (15-7, 4-5) tendrá que demostrar de nuevo que sus cuatro derrotas en seis partidos fueron simplemente una anomalía durante una larga y dura temporada.
Quedan siete partidos en el calendario antes del torneo del ACC y el conjunto de Frank Haith sabe que si terminan la liga con .500 o mejor, la meta para los equipos de la división, disputarán el torneo nacional.
El tramo de partidos contra Wake Forest, Duke y North Carolina es la más dura del año, pero si los Huracanes consiguen por lo menos una victoria es importante, y si logran otra contra los Blue Devils, pueden lograr salvar su temporada.
Lo más importante para Jack McClinton y compañía será concentrarse en repetir el nivel de ejecución que les sirvió tan bien.



























Mi Yahoo