El gobierno del presidente Barack Obama dejó formalmente sin efecto las reglas que limitaban los viajes familiares a Cuba, permitiendo ahora una frecuencia anual de estas visitas, una estadÃa por tiempo indefinido en la isla y una ampliación del vÃnculo familiar.
En un sorpresivo anuncio el miércoles por la noche, el Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), emitió una directiva invalidando las normas instituidas por la administración del presidente George Bush, según las cuales los cubanos que viven en Estados Unidos sólo podÃan viajar a la isla una vez cada tres años para visitar a un familiar directo, y la visita estaba limitada a 14 dÃas.
Las normas anteriores restringÃan el concepto de familiar cercano a aquellos parientes inmediatos.
El Congreso habÃa aprobado el martes una ley de presupuesto en la que prohibÃa expresamente el uso de fondos para vigilar el cumplimiento de las restricciones de viaje impuestas por el gobierno de Bush, pero las medidas de hecho seguÃan vigentes.
La nueva disposición del Departamento del Tesoro autoriza a los viajeros a gastar un máximo de $179 al dÃa, en lugar de los $50 fijados por la administración Bush en el 2004, y el concepto de "familia'' abarcará lÃneas de parentesco más amplias y hasta de tres generaciones, ya sea por vÃnculo de sangre, adopción o matrimonio.
Por ejemplo, el primo de su mamá o el nieto de su cónyuge serÃan considerados ahora sus parientes cercanos porque estarÃan separados por no más de tres generaciones.
Las disposiciones también hacen posible que los cubanoamericanos puedan solicitar un permiso adicional, por razones de emergencia, dentro del perÃodo de 12 meses en los que les está permitido viajar a Cuba con un affidávit.
Armando GarcÃa, presidente de la agencia de viajes Marazul en el sur de la Florida, dijo que el paquete de directivas aprobadas por el gobierno de Obama representa un alivio ‘‘sustancial'' para muchas familias cubanas en Estados Unidos, a las que se les negó el derecho de asistir a sus seres queridos en las situaciones más difÃciles.
"Finalmente la crueldad de las regulaciones de Bush, pero sobre todo aquéllas que no permitÃan acceder a un permiso de emergencia por enfermedad o muerte de un familiar, dejaron de existir. Esto habÃa creado una dinámica ilegal, forzando al público a violar las reglas por necesidades familiares'', precisó GarcÃa en una entrevista telefónica con El Nuevo Herald.
Por su parte, Mauricio Claver-Carone, el director de la oficina de US-Cuba Democracy en Washington y cabildero que se opone a un giro unilateral de la polÃtica estadounidense hacia la isla, criticó la manera en que se abordó la cuestión cubana.
"Sin duda creo que no es el momento para que el Congreso, por vÃa de una ley de asignaciones, esté dictando una polÃtica hacia Cuba, principalmente cuando vemos un claro rechazo a una apertura democrática por parte de La Habana', afirmó Claver-Carone, cuya entidad realizó en febrero una encuesta de opinión que halló que la mayorÃa de los votantes floridanos (58 por ciento) respalda las restricciones a los viajes de los exiliados cubanos.
Tras la aprobación del Senado y la firma de Obama a la ley del presupuesto federal por $410,000 millones, las cláusulas sobre las visitas familiares de los cubanoamericanos permanecÃan intactas y bajo un régimen de limitaciones extendidas.






























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