"Queremos manejar las mejores alternativas, aunque tendremos que determinar la necesidad del mercado y la reacción de la comunidad para responder sobre esa base'', manifestó Tessie Aral, portavoz de ABC Charters, agencia del suroeste de Miami que organiza hasta cinco viajes semanales a La Habana y HolguÃn desde el 2001.
Sobre la apertura de los despachos de remesas y paqueterÃa a la isla --que estaban fuertemente limitadas desde el 2004--, portavoces y representantes de este tipo de negocios a Cuba coincidieron en que el mayor beneficiado "será el pueblo cubano''.
El presidente Obama pidió el lunes ampliar la lista de productos humanitarios que puedan enviarse a la isla, un cambio en comparación con las normas implementadas por el gobierno de Bush hace cuatro años, cuando se prohibió el envÃo de productos de aseo personal, avÃos de pesca, artÃculos veterinarios e ingredientes para jabones.
Con Bush, el valor lÃmite del paquete no podÃa exceder $400. Exceptuando los envÃos de alimentos, que se despachaban con mayor frecuencia, cada persona tenÃa derecho a facturar sólo un paquete mensual a un familiar de primer grado en la isla.
Por tratarse de restricciones establecidas por decreto presidencial, Obama no tuvo problemas en eliminarlo totalmente.
"Es un paso adelante que nos permitirá movernos con más seguridad para apoyar a la familia cubana'', subrayó Santiago Castro, fundador de la agencia MambÃ. El empresario confÃa en que el volumen de las operaciones comerciales del rubro mejoren sustancialmente y que la competencia desleal de los contrabandistas --que cobran hasta $18 la libra con un mÃnimo de cinco libras por cada envÃo-- desaparezcan del terreno local.
Aproximadamente 50 compañÃas que se dedican al envÃo de paquetes con mercancÃas a Cuba operan en el área de Miami. La mayorÃa cobra tarifas de alrededor de $12 la libra.
El gobierno de Obama precisó que las medidas no van dirigidas al régimen de La Habana sino a mejorar las condiciones de vida de los cubanos.
Raúl Duany, vocero de Western Union para América Latina y el Caribe, anotó que el fin de las restricciones a los despachos de remesas también representará un reto operacional. Western Union tiene presencia en la isla desde 1999 y maneja un total de 153 oficinas en territorio cubano.
"Durante los últimos meses estuvimos analizando distintas posibilidades. Ahora se nos ofrece la posibilidad de ampliar el servicio. Estamos listos y la eficiencia operacional está garantizada'', afirmó Duany a El Nuevo Herald.
Del lado del exilio cubano, organizaciones anticastristas en el sur de la Florida expresaron opiniones encontradas.
El Consejo para la Libertad de Cuba (CLC) condenó la decisión y señaló que financiará al aparato represivo cubano.
"El puño castrista continúa apretado y no existe razón alguna para que Obama extienda la mano de Estados Unidos'', puntualizó el CLC en un comunicado.
Ramón Saúl Sánchez, lÃder del Movimiento Democracia, saludó la decisión de Obama y añadió que ‘‘ahora el mundo debe poner sus ojos sobre el régimen de Cuba, que cobra montos abusivos por las transacciones de viajes, remesas, envÃos de paquetes y llamadas telefónicas''.
Otros grupos que celebraron la apertura de los viajes y los despachos de dinero fueron la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW), que destacó el fin de una polÃtica ‘‘ineficaz e injusta'', asà como la Comisión Cubanoamericana para los Derechos de la Familia (CACFR), que favorece la normalización de las relaciones con la isla, especÃficamente en materia de viajes familiares.
La Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA) consideró que con la nueva polÃtica de Obama los cubanos fuera de la isla se convertirán en verdaderos "agentes de cambio''.
"Nosotros creemos que es importante que el pueblo reciba toda la ayuda necesaria. Nunca se nos debió quitar esa posibilidad. Ahora podemos ser verdaderos agentes de cambio'', acotó Francisco ‘‘Pepe'' Hernández, presidente de la FNCA.
jcchavez@elnuevoherald.com































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