"Si son dólares, con más razón debemos hacerlo, porque es la moneda del Estado que nos bloquea. No todos los cubanos tienen familiares en el exterior que envÃen remesas. Redistribuir una parte relativamente pequeña en beneficio de los más necesitados de alimentos, medicamentos y otros bienes es absolutamente justo'', señaló el ex gobernante, que anunció su retiro del poder en febrero del 2008 a causa de su enfermedad.
A raÃz de las restricciones de remesas y viajes a Cuba que fueron impuestas por el presidente George Bush en junio del 2004, Cuba decretó un aumento del 20 por ciento como gravamen a los envÃos de dólares desde el exterior. El dólar fue retirado de la circulación para imponer el peso convertible (CUC), que se cotiza a uno por $1.20.
"La formulación de que Cuba impone un ‘enorme recargo' y ‘obtiene enormes ganancias' es un intento de sus consejeros para sembrar cizaña y dividir a los cubanos'', afirmó Castro. "Todos los paÃses cobran determinadas cifras por las transferencias de divisas''.
Tras el levantamiento a los envÃos de remesas desde Estados Unidos emergieron reclamos y expectativas en la comunidad cubana sobre una posible reducción de los recargos que se imponen a las transacciones en dólares. Se calcula que la liberación de las restricciones significarÃa un incremento de hasta $1,200 millones anuales en las arcas del Estado cubano.
La decisión final sobre el recargo impositivo corresponde en última instancia al Consejo de Ministros, pero la opinión de Fidel Castro anula prácticamente cualquier cambio inmediato sobre el asunto.
La reflexión revela también que Fidel Castro conoció con suficiente antelación el documento final de la Cumbre de las Américas.
"Entre el documento que nos llegó como proyecto para ser sometido por los anfitriones de la Cumbre y el que en definitiva se publicó habÃa diferencias'', acotó Castro, que prometió a sus lectores "más noticias'' sobre lo ocurrido a puertas cerradas en Trinidad y Tobago.
"Dije hace unos dÃas que todo lo que cada cual dijera o hiciera en la Cumbre se conocerÃa'', agregó.
Todo indica que las noticias desconocidas por el público que Castro pretende sacar a la luz se las proporcionó, de primera mano, el presidente Daniel Ortega, quien voló directamente desde Puerto España a La Habana para entrevistarse con su veterano mentor ideológico.
Según un despacho de la estatal Agencia de Información Nacional (AIN), Fidel Castro conversó el martes durante casi cuatro horas con Ortega y su esposa Rosario Murillo acerca del "desarrollo, los incidentes y los resultados de la Cumbre. No se reportó la presencia de Raúl Castro en ese encuentro.
Precisamente Ortega compareció la noche del miércoles en el espacio televisivo Mesa Redonda para ofrecer sus valoraciones sobre la Cumbre de Trinidad y Tobago, calificándola de "reunión censurada'' y manipulada por Estados Unidos y la OEA.
Casi simultáneamente Cubadebate publicó la nueva reflexión de Castro con los testimonios proporcionados por Ortega durante la charla sostenida entre ambos.
La Mesa Redonda excedió en casi 15 minutos su horario habitual. En el estudio se encontraban el canciller Bruno RodrÃguez Parrilla; Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, y Ricardo Cabrisas, vicepresidente del Consejo de Ministros.
La intervención inicial de Ortega se prolongó ininterrumpidamente durante una hora y 15 minutos.
Ortega anticipó ante las cámaras un argumento repetido en el artÃculo de Castro: no hubo tal consenso sobre el documento final de la Cumbre, como afirmó el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning.
No faltaron en el programa televisivo los ataques contra Obama, a quien el lÃder sandinista llamó "jefe del Imperio'' y mentiroso respecto a sus posiciones cambiantes sobre Cuba.
Agregó que "si alguien está atrapado en el pasado es el presidente estadounidense'' y les restó valor a las medidas liberalizadoras de viajes y remesas a Cuba, anunciadas por la Casa Blanca el 13 de marzo.
"Las concesiones que aprobó [el presidente Jimmy] Carter hace 30 años son mucho mayores que las que aprobó ahora Obama'', dijo Ortega. "Esto no es más que una guerra mediática para hacernos creer que el imperio [EEUU] es generoso al permitir que los cubanos viajen y puedan enviar remesas (...) Nos quieren vender esto como un cambio''.
Y sentenció: "Lo que queda claro en esta Cumbre es que Estados Unidos no ha cambiado''.





























Mi Yahoo