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Vidas de supuestos espías sorprende a amigos

 
 

EN LA ilustración de la corte que 
aparece arriba, el asistente del 
fiscal Michael Harvey (centro) 
argumenta contra la libertad bajo 
fianza de Kendall y Gwendolyn 
Myers (sentados) en una audien-
cia ante el juez John Facciola 
(izquierda).
EN LA ilustración de la corte que aparece arriba, el asistente del fiscal Michael Harvey (centro) argumenta contra la libertad bajo fianza de Kendall y Gwendolyn Myers (sentados) en una audien- cia ante el juez John Facciola (izquierda).
ART LIENCf / AFP

crosenberg@MiamiHerald.com

"Se pasaba bien con él. Definitivamente se veía a sí mismo como un diplomático'', dijo Harnden. Dijo que lo percibió como "un británico típico: alto, encorvado, académico''.

Según el FBI, ese mismo año Myers y su esposa se fueron de vacaciones a México y Brasil para reunirse clandestinamente con agentes cubanos.

Pero Myers aspiraba a ser diplomático, no un simple analista. En el 2005 buscó a Michael McDowell, un irlandés del norte, en diversos eventos sociales en Washington y le dijo abiertamente que aspiraba a ser el próximo enviado de Estados Unidos en ese país.

McDowell, que ahora es asesor de la Fundación Bill & Melinda Gates, pensaba que las aspiraciones de Myers eran "un tanto excéntricas''. Eran los años de Bush y McDowell supuso que le darían el cargo a un republicano. Tanto Myers como su esposa eran demócratas registrados.

McDowell se confesó asombrado de las alegaciones del FBI sobre la doble vida de la pareja. Una noche invitó a la pareja a cenar con un lord en el Parlamento británico. Dijo que no daban la impresión de tener hijos.

Sin embargo, en el tribunal la semana pasada su abogado le pidió fianza al juez para que pudieran ver sus hijos, dos cada uno de matrimonios anteriores. Brad, el hijo de mediana edad de Gwendolyn, declinó hablar con un reportero.

"Nunca mencionó a Cuba'', dijo McDowell. "Yo soy ciudadano canadiense y he ido a Cuba. Claro que si uno reflexiona sobre el asunto, tiene sentido. ¿No es cierto? Era probablemente de lo último que quería hablar''.

Brett Kramarsic, agente del FBI especializado en contraespionaje, sugiere en la declaración jurada que los agentes de la inteligencia cubana consideraron que Myers estaba maduro para reclutamiento durante su visita de 1978.

Su guía durante el viaje, escribe Kramarsic, trabajaba en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales.

En las semanas que siguieron al arresto, amigos y colegas han tratado de encontrar alguna explicación. McDowell dice --ahora que todo pasó-- que las alegaciones del FBI le recuerdan el caso de Kim Philby, el doble agente de la inteligencia británica que espiaba para la Unión Soviética.

Lo mismo pensó White, el ex colega de Myers en el Departamento de Estado: "[Kendall] parece reflejar el patrón ocasional de obsesión ideológica de la clase alta por sistemas comunistas supuestamente idílico'.

Lo que es más, expertos en contrainteligencia se preguntan qué secretos pueden haber comprometido los Myers.

Kendall Myers tenía acceso a los documentos más secretos. La supuesta red de espionaje comenzó durante la Guerra Fría, lo que hizo que gente como McDowell se cuestionen si alguna información que Myers pasó a La Habana ayudó en la guerra en Angola o se la vendieron a los soviéticos.

Clinton ha ordenado una investigación. Los fiscales federales dijeron la semana pasada en el tribunal que evaluarán los daños y que si hay un fallo condenatorio usarán esa información durante la fase de condena.

Tom Murray, un antiguo alumno de Myers, dijo que detectó señales en las conferencias de que Myers admiraba a Philby y a otros agentes de clase alta que durante la Guerra Fría espiaron para los soviéticos para "salvar a Europa''.

"Myers favorecía a los menos privilegiados, según mis notas'', dijo Murray, quien estudió en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados en los años 80, según un texto publicado en el blog Daily Beast. "Además de la admiración por los dobles agentes soviéticos, era un admirador de Neville Chamberlain man. Cuando comparó a Winston Churchill con el caco de los liberales a principios de los años 90, Jesse Helms, dijo que Chamberlain era "astuto y conocedor'' y se "enfrentó a la situación como mejor pudo, a pesar del resultado obviamente equivocado''.

En una conferencia en el SAIS en el 2006, Harnden estaba presente cuando Myers criticó al entonces primer ministro Tony Blair por aliarse con el presidente Bush en la guerra en Irak.

Myers había alegado que Gran Bretaña debió aliarse con Europa en cuestionar la necesidad de la guerra. Las afirmaciones provocaron artículos noticiosos que plantearon interrogantes sobre el hecho que un empleado del Departamento de Estado había criticado a Blair.

Ese tipo de conversación no era inusual en el edificio de apartamentos donde vivía la pareja. "Nadie estaba contento con el último gobierno'', dijo la vecina Jacqui Gallagher.

Myers se retiró 11 meses después.

Se informa que en abril la pareja declaró a un agente del FBI que se hizo pasar por agente cubano que estaban disfrutando de su retiro, pero que echaban de menos su trabajo para el gobierno cubano.

No habían viajado más desde que regresaron de un intercambio de profesores en China en el 2006, preocupados de que el trabajo de Kendall lo había colocado en una "lista''.

"Ustedes, colectivamente, han sido una parte muy importante de nuestras vidas'', se atribuyó haber dicho a Kendall Myers. "Realmente adoro su país''.

El Nuevo Herald

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