"Nos amenazan con invadir nuestro territorio, pero cada hondureño es un soldado que defenderá su patria. Esas son especulaciones... y nadie nos atemorizará'', apuntó.
Micheletti fue designado el domingo por el congreso para concluir en enero del 2010 el mandato de Zelaya, a quien soldados arrestaron la víspera a punta de pistola y lo pusieron en un avión que lo llevó a Costa Rica.
Los poderes judicial y legislativo decidieron deponer a Zelaya debido a que consideraron ilegal la pretensión del mandatario de llevar a cabo una consulta popular para que la población definiera si en las elecciones de noviembre se ponía una urna para convocar a una constituyente.
Zelaya participaba el lunes en Managua en reuniones de los presidentes de Centroamérica, de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de las Américas (Alba) y del Grupo de Río, que buscan la reinstalación de del mandatario.
El nuevo canciller Enrique Ortez Colindres afirmó que la comunidad internacional debe respetar la decisión de Honduras de deponer a Zelaya para salvar la democracia en el país.
La iniciativa de la consulta de Zelaya era rechazada también por los empresarios y diferentes sectores sociales.
El Consejo de la Empresa Privada declaró el lunes en un comunicado que "Zelaya salió por violar sistemáticamente la Constitución, a pesar de los múltiples llamados a la reflexión que le hizo la ciudadanía''.
Señaló que "el Congreso y las fuerzas armadas actuaron con el propósito de restablecer la amenazada institucionalidad del país y garantizar que todos los hondureños elijamos, libre y democráticamente a las autoridades que legítimamente emanen de la soberanía popular en los próximos comicios''.
Los militares, que no se han pronunciado sobre la situación en el país, se mantuvieron 18 años en el gobierno entre 1956 y 1982 en Honduras luego de derrocar a tres presidentes elegidos democráticamente.





























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