Hace 27 años, el 12 de noviembre de 1982, un fajador feroz y un noqueador fulminante, libraron en el cuadrilátero y bajo las luces del Orange Bowl, en Miami, uno de los mejores combates del boxeo, que resultó tan sensacional que pocas personas recuerdan que en el duelo previo estuvo el panameño Roberto Durán.
El pleito dejó un recuerdo indeleble en los 24,000 espectadores que se dieron cita en el estadio de fútbol americano en el barrio de la Pequeña Habana, para presenciar uno de los grandes espectáculos boxísticos de la historia.
Después de 14 asaltos de dar y recibir, Aaron Pryor noque al nicaraguense Alexis Argüello para retener su título junior welter.
Alexis había conquistado tres coronas mundiales antes de subir al ring ante Pryor, al vencer al mexicano Rubén Olivares en 1974 para ganar el título superpluma, luego un triunfo por nocaut en 1978 frente al puertorriqueño Alfredo Escalera en el primero de dos combates que libraron, llevándose el título junior ligero, y por último en 1981 cuando derrotó al británico Jim Watt para conquistar la faja ligera.
Tras cuatro defensas de la corona, incluyendo un nocaut ante el estadounidense Ray Mancini, el nicaraguense tenía dificultades para dar el peso y subió de categoría intentando convertirse en el primer hombre en ganar cinturones de campeón en cuatro diferentes pesos.
En esta ocasión , y en un peso superior, Alexis se midió a uno de los junior welter más dominantes, no sólo de ese momento, también de todos los tiempos.
Con récord de 77 victorias y cinco derrotas, el nicaraguense era todo un consagrado del ring, mientras que el estadounidense estaba invicto en 31 peleas.
Al primer campanazo, Argüello golpeó a Pryor con una derecha al rostro, y ambos intercambiaron puñetazos durante los tres primeros minutos. Una medida que explica lo feroz que resultó ese primer asalto, la tenemos cuando miramos que cuando Pryor y Argüello caminaron al centro del ring par iniciar el segundo round, entre ambos ya habían lanzado 238 golpes, muchos de ellos que hicieron diana en el cuerpo de los dos boxeadores.
Los primeros 12 asaltos fueron de campana a campana. ¡Sensacionales! Ambos rivales ni pedían ni daban tregua en el cuadrilátero.
Argüello conectó en el decimotercer round un golpe al rostro de Pryor que lo estremeció y parecía haberlo aturdido. A pesar de ir abajo en dos de las tres tarjetas de los jueces, el pleito se inclinó con posibilidades para el nicaraguense, al ganar ese round 10-8.
Pryor, al llegar a su esquina, ingirió algo que le dio su entrenador el panameño Panamá Ray Lewis, sustancia o bebida que aún se desconoce su contenido.
Lo cierto es que, lo ingerido por Pryor antes de salir al decimocuarto asalto, lo reanimó para salir como un león furioso y con mucha hambre.
En ese decimocuarto asalto, Pryor conectó cerca de 15 golpes a Argüello sin recibir respuesta del "Flaco Explosivo'', antes de que el árbitro Stanley Christodoulou detuviera las acciones cuando el bravo peleador de Managua cayó a la lona cerca de la cuerdas, donde quedó por varios minutos.
Pryor y su entrenador negaron en todo momento que la botella de líquido tuviera una sustancia ilegal.
La controversia obligó a un combate revancha en el Caesars Palace, en Las Vegas, y en esa ocasión Pryor detuvo a Argüello en el décimo round.
La historia del boxeo está repleta de combates y asaltos memorables. Nadie puede olvidar el primer round de la pelea entre Thomas Hearns y Marvin Hagler, tampoco el segundo pleito entre Sugar Ray Robinson y el cubano Kid Gavilán a finales de la década del cuarenta, ni las peleas que escenificaron Muhammad Ali y Joe Frazier en los setenta.
Pero este combate entre Argüello y Pryor, en el Orange Bowl de Miami, ha sido uno de los mejores.
Fue un choque entre dos gladiadores que a base de coraje y puño limpio, escribieron páginas de gloria dentro de los cuadriláteros.
Pryor ha sido uno de los buenos boxeadores en los junior welter, y Argüello con récord impresionante de 82 victorias y ocho derrotas con 65 nocauts, está ubicado por derecho propio en el grupo selecto del boxeo mundial.
Su muerte, ocurrida el pasado miércoles, llenó de luto al nundo de fistiana y al deporte de Nicaragua.
Alexis Arguello, el llamado "Caballero del Ring'', fue un grande entre los grandes pugilistas de la historia.



























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