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De policía a doctor, siempre al servicio de la comunidad

 
 

EL DR. Pete Gutiérrez, director de la nueva clínica para desamparados de Miami Rescue Mission.
EL DR. Pete Gutiérrez, director de la nueva clínica para desamparados de Miami Rescue Mission.
CARL JUSTE / The Miami Herald

aburch@MiamiHerald.com

Leon Harris, quien lleva 61 días en Miami Rescue Mission con dolor en la mandíbula y una fuerte tos, se sienta encorvado en la camilla de exámenes, sin levantar apenas la vista del piso.

El Dr. Pete Gutiérrez, director de la flamante Clínica Médica de la misión para desamparados y necesitados, pregunta a Harris acerca de su historial de uso de drogas, pero le asegura que nadie lo va a juzgar por eso. Luego aguarda pacientemente, sin mirarlo, una técnica que Gutiérrez aprendió en la calle hace 20 años como policía encubierto en misiones de alto riesgo.

Finalmente, las palabras van saliendo poco a poco. Harris, de 56 años, comenzó a fumar marihuana en 1988, y pronto pasó a la heroína y la cocaína en piedra. Padece de hepatitis C. ¿Y la mandíbula adolorida? El resultado de una pelea callejera meses atrás.

"El doctor me convenció de que uno tiene que ser honesto con ellos en cuanto a la situación de uno si quiere que lo ayuden'', dijo Harris en voz baja, luego de su examen médico, el primero en muchos años. "No es fácil hablar de ciertas cosas''.

Pero Gutiérrez, de 61 años, conoce a la gente como Leon en este barrio difícil, que se extiende entre el downtown de Miami y el Design District. El conoce la cultura callejera de no hablar y no decir nada. El conoce los matices del miedo que padecen los que luchan con la adicción o el desamparo, o aquellos que están simplemente perdidos y necesitan mucho más que un albergue y una ducha caliente.

Fueron ellos los que inspiraron a Miami Rescue Mission a abrir su clínica de cinco habitaciones hace seis semanas. Desde entonces, alrededor de 60 pacientes han entrado buscando cuidados médicos, consejo y, a veces, simplemente alguien que escuche sus historias.

"El pasado de nuestros clientes es lo que los trae aquí'', dijo Gutiérrez. "Ellos han vivido vidas duras, y eso ha tenido un grave efecto en sus mentes, sus almas y sus cuerpos. Nosotros estamos aquí para ayudarlos a ponerse lo más sanos que sea posible. El hecho de que alguien sea pobre no quiere decir que tenga que sufrir cuidados médicos inferiores''.

Gutiérrez, que vino a Estados Unidos en la Operación Pedro Pan y ahora está casado y tiene tres hijos, fue durante 11 años agente condecorado de la Policía de Miami antes de renunciar para dedicarse a su sueño de ser médico. Pero esa mezcla de experiencias --la ciencia de la medicina y la sabiduría callejera del trabajo policial-- hicieron de él la selección más apropiada para dirigir la clínica, situada en la Primera Avenida del noreste, al frente de la misión.

"El es alguien que llegó aquí sin nada (...) y sirvió a nuestra comunidad como agente de policía y como médico'', afirma Ron Brummitt, presidente de la misión. "Y ahora, con la pasión que lo caracteriza, él sólo quiere donar su labor a la comunidad y conseguir cambios''.

La clínica, que está asociada con el Centro Médico del Miami Dade College, ha estado en desarrollo durante casi 10 años, evolucionando a partir de las ferias de salud conjuntas en la misión, que sirve mensualmente a alrededor de 1,000 personas entre hombres, mujeres y niños. Los barrios vecinos de Overtown, Wynwood y el downtown han sido designados por el estado como faltos de servicios médicos.

Brummitt dice que la clínica complementará los servicios ofrecidos en la clínica de Camillus House y en el Jackson Memorial Hospital.

El Nuevo Herald

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