Globos de vivos tonos de rosa, azul y verde colgaban de un cartel que dio la bienvenida a cientos de jóvenes a una fiesta de cumpleaños en Overtown el domingo por la noche.
Los asistentes bebieron y bailaron mientras el DJ tocaba música rap. La fiesta se desbordó a la NW 5 Avenue, donde parecía más un desfile popular que una celebración.
Entonces comenzó el tiroteo.
Balas disparadas por armas potentes acribillaron a la muchedumbre. Los testigos y la policía dicen que el tiroteo, que comenzó a eso de las 12:45 a.m. del lunes, duró varios minutos y se extendió por varias cuadras mientras los atacantes huían.
Doce personas fueron heridas, tres de ellas de gravedad, según la policía. Además, una mujer fue atropellada por un carro mientras trataba de escapar.
La policía piensa que los atacantes --por lo menos tres hombres vestidos de negro-- buscaban a una persona específica, pero las autoridades no quisieron decir el nombre. El jefe de la policía de Miami, John Timoney, afirmó que esa persona no fue herida.
Los detectives se entrevistaron con la persona el lunes. La policía indicó que no quieren especular sobre los motivos del tiroteo. En la noche del lunes, no se había hecho arresto alguno.
La fiesta celebraba los 20 años de Lawrence Smith, según sus amigos. La gente comenzó a llegar alrededor de las 7 p.m., aunque no se llenó hasta más tarde.
Una de los heridos fue Michelle Coleman, de 23 años, estudiante de Administración de Negocios en la Universidad A&M de la Florida, según su familia.
"Ella no va a salir con vida'', indicó su tío Larry Coleman al salir del Centro de Traumas Ryder el lunes por la mañana.
Michelle recibió disparos en el pecho, el riñón y el hígado, relató. Los médicos le dijeron a su tío que sus probabilidades de sobrevivencia eran escasas.
Otra víctima en estado grave es Anthony Smith, de 17 años, estudiante de Booker T. Washington High y linebacker de su equipo de football, revelaron sus familiares. Fue herido en el pecho y recibió varias intervenciones quirúrgicas el lunes en el centro de traumas, donde los médicos trabajaron en sus pulmones y lo pusieron en un respirador artificial.
Su tía, Tomisha Michel, teme que él no pueda jugar de nuevo y que se muera en los próximos días. De un modo u otro, se lamentó ella, acabará siendo una estadística más a pesar de todos los esfuerzos de su madre por protegerlo para que no fuera una víctima de las violentas calles de Miami.
"Acabará siendo una baja más'', afirmó, furiosa. "Otra muerte más de este año''.
Willie L. Williams, barbero del vecindario y pastor de la iglesia bautista misionera Greater Mercy, rezó junto a los compañeros de equipo del joven, quienes lloraron durante la práctica del lunes.
La policía no confirmó la identidad de los heridos ni dio a conocer el nombre de la tercera persona en estado grave.
Este fue el segundo tiroteo en masa de Miami en seis meses.
En enero, hombres armados abrieron fuego contra un juego de dados en Liberty City, con un saldo de dos adolescentes muertos y otros siete heridos.
El tiroteo del lunes tuvo lugar cerca del 527 NW 5 Street. La policía, los vecinos y testigos afirmaron que esto fue lo que ocurrió:
La fiesta empezó en un callejón sin salida dentro de un complejo de viviendas públicas que "no tiene historial de violencia ni de otros problemas policiales'', declaró Timoney.





























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