El estadio de béisbol que pronto se alzará en el terreno del antiguo Orange Bowl ha causado una drástica división entre partidarios y críticos. Pero, para los trabajadores de la construcción escasos de trabajo, ofrece esperanzas.
Cuando Windsor Purcell se enteró de que los Florida Marlins estaban aceptando solicitudes a las 8 a.m. del miércoles, se presentó muy temprano.
"Yo llegué aquí a las 3:30 a.m.", dijo Purcell, de 52 años, un veterano del Ejército que vive en Miami Gardens. "Ya había personas al doblar de la esquina. La gente ha estado durmiendo aquí de un día para otro''.
Fueron repartidas más de 6,000 solicitudes de trabajo --hasta que no quedó ninguna. El correcorre causó embotellamientos del tráfico alrededor del lugar en La Pequeña Habana, y cientos de personas todavía andaban dando vueltas alrededor del mediodía, aun después de que se habían acabado las planillas.
Más tarde, el equipo dijo que la empresa contratista probablemente creará pronto un sitio en la internet para que la gente pueda solicitar trabajo por esa vía.
Las multitudes en busca de trabajo sirvieron de vívido símbolo de la terrible recesión que se ha abatido sobre el área y el país, y que ha hecho subir astronómicamente el índice de desempleo. La industria de la construcción, otrora más fuerte y competitiva que otras, y en la que los contratistas solían robar trabajadores a los proyectos que les servían de competencia, se ha visto particularmente afectada.
Durante el último año, uno de cada cinco empleos de construcción ha desaparecido en medio de la crisis, según la Agencia de Innovación de la Fuerza de Trabajo de la Florida. En general, el índice de desempleo ha alcanzado el 9.6 por ciento en Miami-Dade y el 8.8 por ciento en el condado Broward.
Purcell, que ha pasado dificultades para conseguir un trabajo estable por dos años, fue uno de los miles que se arremolinaron en el sitio del nuevo estadio, donde desde la noche del martes se formaron filas que siguieron creciendo durante la madrugada del miércoles.
"Lo que ha pasado en los últimos días es un indicador evidente de que la gente está buscando trabajo, de que estos tiempos son duros, y que este es un proyecto importante que brindará empleos'', dijo el presidente de los Marlins, David Samson, quien consiguió aprobación para fondos públicos, en parte, al insistir en los empleos que se crearían.
En total, dijo Samson, entre 5,000 y 6,000 personas trabajarán en la construcción del estadio, que se supone que abra sus puertas el día inaugural de la temporada del 2012.
Los trabajos comenzaron la semana pasada, luego de que los comisionados del condado Miami-Dade dieran la aprobación final a la venta de $409 millones en bonos que financiarán gran parte de la construcción del estadio. Se ha fijado la colocación de la primera piedra para el 18 de julio.
Pero no está claro cuántos de los trabajadores que llenaron solicitudes en días recientes encontrarán empleo.
Los Marlins y el principal contratista a cargo de las obras, Hunt/Moss, una asociación del Hunt Construction Group, radicado en Phoenix, y Moss & Associates de Fort Lauderdale, planean entregar la lista de trabajadores potenciales a las compañías subcontratistas.
Estas firmas de subcontratistas --cuyos deberes irán desde fundir los cimientos e instalar las vigas de acero hasta conectar la plomería y atornillar los asientos-- decidirán entonces a quiénes contratar de entre la montaña de solicitudes presentadas. En algunos casos, podría suceder que los subcontratistas ya hayan reunido a gran parte de su fuerza de trabajo, o que estén en busca de trabajadores especializados, dijo Samson.




























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