Fue un virtuoso del ring que tocó el cielo con sus "Manos de Piedra’’ y vistió al boxeo con etiqueta dorada.
Casi todo los expertos consideran al panameño Roberto Durán como el más grande pugilista latino de la historia y uno de los mejores de todos los tiempos libra por libra.
Nació el 16 de junio de 1951, en Guararé, Panamá. Debutó en el profesionalismo en 1967. Ganó 30 peleas consecutivas y conquistó su primer cetro mundial el 26 de junio de 1972 al derrotar por nocaut (round 13) por el cinturón de los pesos ligeros a Ken Buchanan, en combate celebrado en el Madison Square Garden.
Realizó varias peleas donde no expuso el título y luego perdió el cinturón por decisión en diez asaltos ante Esteban De Jesús. En la revancha efectuada en el año 1974, Durán se vengó del revés al propinarle un brutal nocaut al puertorriqueño.
Expuso su faja 12 veces, 11 de esos triunfos fueron por la vía rápida. Su última defensa de los ligeros fue el 21 de enero de 1978 en el tercer choque con De Jesús, a quien volvió a anestesiar.
Salió en busca de la corona welter en poder del invicto estadounidense Sugar Ray Leonard. El 20 de junio de 1980 impuso su estilo derrotándolo por decisión unánime en 15 asaltos, en un memorable pleito realizado en el Estadio Olímpico de Montreal.
La cerrada decisión 148-147, 145-144 y 146-144, además de la animosidad entre ambos gladiadores, hizo posible que la revancha llegara cinco meses después (25 de noviembre de 1980).
Leonard, aprovechando su mayor rapidez de piernas y realizando un trabajo efectivo e inteligente con su jab, mantuvo a distancia a Durán y logró dominarlo en los primeros siete asaltos.
De forma inexplicable, el panameño abandonó el escenario de batalla en el octavo con un histórico "No Más, No Más’’.
Existieron varias especulaciones, ninguna de ellas comprobada.
La derrota frente a Leonard afectó la carrera del famoso "Manos de Piedra’’, que lució en mala forma en reveses ante el boricua Wilfredo Benítez y Kirkland Liang.
Cuando parecía que la carrera de Durán estaba terminada, renovó sus bríos al noquear en cuatro asaltos al mexicano Pipino Cuevas para ganar el chance de una pelea titular en la división ligero-mediana ante Davey Moore.
El 16 de junio de 1983 en Las Vegas, Durán le demostró al mundo que su fibra era de acero. Su rival, más joven, grande y atlético, imbatible hasta ese momento en el profesionalismo y favorito en las apuestas por 3-1, sucumbió ante la experiencia y el coraje de un verdadero campeón.
Durán soportó el castigo de su adversario y administró con inteligencia sus energías. En el octavo, el árbitro tuvo que detener las acciones por la tremenda paliza que recibía Moore, conquistando el nativo de Guararé su tercer título mundial.
En su última gran exhibición de clase boxística, Durán logró (a los 37 años) la cuarta corona en divisiones diferentes ante el campeón de los medianos, el estadounidense Iran Barkley.
El oponente era de nuevo más grande y fuerte, además de contar con excelentes habilidades como pugilista y venía de vencer al temible pegador Thomas Hearns.
‘‘El Cholo’’ se volvió a crecer con una sólida defensa y con su maestría fue castigando a Barkley round a round a los planos bajos, debilitándolo.
A partir del noveno, controló las acciones y en el onceno realizó una de sus mejores combinaciones al cuerpo, la cabeza y mentón de su rival, enviándolo a la lona.
Barkley sobrevivió al severo ataque y pudo completar el combate, que terminó con una victoria para Durán.
Siguió peleando después de los 40 años de edad.
Y la "Madre Naturaleza’’, que a lo largo de la historia no perdonó a Babe Ruth en el béisbol, a Pelé en el fútbol y a Michael Jordan en el básquetbol, tampoco tuvo piedad con el pugilista panameño, que sufrió varios reveses cuando nada tenía que hacer ni demostrar en los entarimados.
Entre sus derrotas, al menos ocho fueron en el ocaso de su carrera. Dichos verdugos no vencieron al verdadero Durán, derrotaron a su sombra.
Finalizó con récord de 103 triunfos y 16 reveses (70 nocauts). El pasado 10 de junio fue exaltado al Salón de la Fama del Boxeo Mundial.
Con este historial, Roberto Duran puede ser ubicado como el mejor pugilista latino de todos los tiempos y uno de los grandes libras por libra en el boxeo mundial.
¿Es realmente Roberto Durán el mejor de todos los tiempos?
Si analizamos el nivel de calidad y la historia de lo boxeadores latinos, no pueden faltar los nombres de Kid Chocolate, Salvador Sánchez, Wilfredo Gómez, Carlos Monzón, Alexis Argüello, Julio César Chávez, Wilfredo Benitez, Kid Gavilán, José Mantequilla Nápoles, Oscar de la Hoya y Luis Manuel Rodríguez, entre otros.
Si hablamos libra por libra de cualquier nacionalidad tenemos que mencionar a figuras como Sugar Ray Robinson, Muhammad Ali, Willie Pepp, Joe Louis y Henry Armstrong.
Creemos que Roberto Duran puede ser ubicado entre los 10 mejores boxeadores de la historia y merece el honor de ser el mejor de todos los tempos entre los pugilistas latinos.
¿Que opina usted?



























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