Leno LaBianca, de 44 años, dueño de una próspera tienda de alimentos, y su esposa Rosemary, de 38, fueron asesinados en su vivienda. Alguien escribió la palabra "War", o Guerra, en el cuerpo de Leno LaBianca. En una nevera habían escrito "Helter Skelter", una expresión de una canción de los Beatles, que presuntamente aludía al inicio de una guerra apocalíptica contra el sistema.
"Estos fueron probablemente los asesinatos más extraños en la historia de Estados Unidos", señaló Vincent Bugliosi, el fiscal que llevó el caso contra la familia Manson y quien escribió un libro titulado "Helter Skelter".
Pasaron tres meses hasta que se relacionó a Manson con los asesinatos. Entonces, las cosas se tornaron más locas todavía.
Manson fue hallado viviendo en una comuna en el desierto y salió a la luz la historia de un ex preso que se había convertido en el líder de un culto y le había ordenado a sus seguidores que cometiesen asesinatos. Las razones de esa actitud todavía no están claras. Algunos dicen que quería fomentar una guerra racial, otros que fue un acto sin sentido.
Los fiscales del caso dicen que Manson, quien hoy tiene 74 años, podría estar siendo considerado un héroe por algunos sectores jóvenes. Hay muchos portales dedicados a él y artículos alusivos a su persona que se venden por la internet.
"La maldad tiene su atractivo y Manson es hoy un símbolo del mal", declaró Bugliosi.
Los miembros del culto que no participaron en las matanzas del 9 y 10 de agosto de 1969 llevan cuatro décadas tratando de olvidar su pasado y de librarse de la influencia de Manson.
Algunos nunca lo lograron. Sandra Good y Lynette "Squeaky" Fromme cometieron delitos en nombre de Manson y terminaron también en la cárcel.
Al quedar en libertad bajo palabra, Good, de 65 años, se radicó cerca de la cárcel donde está Manson para "recibir su energía". Fromme, de 60 años, pasó 33 años presa por intentar asesinar al presidente Gerald Ford. Podría quedar en libertad pronto.
La "familia" llegó a tener unos 30 miembros, mayormente chicos que habían escapado de sus casas o habían dejado de estudiar, que vivían en una hacienda del Valle de San Fernando y seguían a un líder barbudo y desgreñado que predicaba la violencia. Manson y cinco seguidores están presos por los asesinatos. Tres están encarcelados por otros crímenes y dos fueron liberados.
Los que recuperaron la libertad siguen tratando de comprender cómo fue que se dejaron influenciar tanto por Manson.
Algunos eran muy jóvenes cuando se sumaron a la "familia". Más de uno tenía 14 años.
Share dice ahora que pudo haber sido una abogada o periodista de no haber caído en las redes de Manson.
"Eramos un grupo de chicos que buscaban amor y atención, y una forma de vivir distinta", dice Share, quien tiene 66 años. "El era todo para nosotros. Fue un embaucador, un manipulador de lo peor".
Agrega que a ella no le pidieron participar en las matanzas probablemente porque estaba excedida de peso y no hubiese podido trepar cercos y ventanales. "Estuve a punto de matar por él. Si me hubiese pedido que me vistiese de negro y me subiese a un auto, lo habría hecho", expresó.
"Todo el mundo trata como monstruos" a los miembros de la "familia", afirmó Share. "No lo eran. Hicieron algo monstruoso. Pero ninguno de ellos habría cometido actos violentos de no haber sido por Manson".




























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