El boxeo aficionado cubano, uno de los más sólidos del planeta, afronta con incertidumbre el Mundial amateur que empieza el martes en Italia, tras perderse la anterior cita de Chicago 2007 y arrastrar el lastre de no haber conseguido oros en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
El entrenador principal de la selección cubana, Pedro Roque, advertía que el de Milán será "indiscutiblemente un Mundial muy fuerte, no sólo por la participación, sino por la calidad, pues es la primera vez que concluidos los Juegos Olímpicos los boxeadores no se van en masa al profesionalismo''.
La delegación cubana contará con cinco oros olímpicos y cinco boxeadores de menos de 20 años.
Se destacan los púgiles Yankiel León Alarcón (54 kg) y Carlos Banteaux Suárez (69 kg), vicecampeones olímpicos en Pekín, así como Yampier Hernández (que pasará de los 48 a los 51 kilos), Roniel Iglesias Sotolongo (64 kilos) y Osmay Acosta Duarte (91 kilos), medallas de bronce en China.
Cuatro jóvenes de menos de veinte años, Yasniel Toledo (57 kg), Rey Recio (75 kg), José Larduet (81 kg) y Erislandy Savon (+91 kg), completan la selección cubana.
Estados Unidos, el segundo país con más tradición en la disciplina, tampoco parece estar en su mejor momento, con tan sólo un bronce en China.
En cambio, los rusos, pese a conseguir dos medallas en los últimos Juegos, llegan con las tranquilidad de haber dominado el último campeonato europeo.
De esta forma, el Mundial se presenta más abierto que nunca, con muchas buenas posibilidades para algunos países de erigirse en nuevos reyes.
Es el caso del contingente asiático, sobre todo en las categorías más ligeras, con campeones de la talla del chino Zou Shiming (minimosca), el tailandés Somjit Jongjohor (minimosca) y el mongol Enkhbatyn Badar-Uugan (gallo).
Los boxeadores del continente consiguieron un total de 11 medallas de oro en Pekín y podrían imponerse de nuevo en Italia.
Zou buscará en Milán su tercer título mundial consecutivo mientras Somjit y Badar-Uugan querrán repetir sus éxitos de la anterior cita internacional amateur.
Entre los europeos, Italia es favorita gracias a su dos medallas de oro conseguidas en Chicago y a varios títulos olímpicos.
Aunque los italianos han demostrado en combates recientes su potencia, tumbando a Estados Unidos y China y empatando con Cuba, la diferencia entre sus mejores púgiles y el resto del equipo les puede jugar una mala pasada.
El supercompleto milanés Roberto Cammarelle, estrella de la delegación y actual campeón olímpico y mundial, tiene buenas posibilidades de ganar otra medalla en su ciudad natal antes de colgar los guantes definitivamente.
"Estoy en mi casa, y aunque los mundiales son más difíciles que los Juegos Olímpicos, sólo me queda desear buena suerte a mi rival, porque estoy seguro que seré finalista'', alardeó.
Los principales rivales de Cammarelle serán probablemente el búlgaro Kubrat Pulev y el chino Zhang Zhilei, que cayó ante el italiano en la final olímpica.
La otra gran esperanza italiana es Clemente Russo, campeón en la categoría de los completos y ganador de la plata en Pekín.
"Respeto a todos mis oponentes, del mejor al peor, pero al único que hay que temer es a mí porque soy un campeón'', aseguró el italiano.


























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