En la nueva serie televisiva, Modern Family, Sofía Vergara demuestra que es una mujer invencible: comenzó como modelo --sin aspiraciones a actriz-- y ha madurado como una formidable artista --desde el cine, pasando por Broadway, y ahora en primetime en la pantalla chica-- con su típica sensualidad y sentido del humor, que le inyecta a esta sátira de los reality shows un auténtico sabor hispano.
En el aire los miércoles a la 9 p.m. por la cadena ABC, Modern Family se estrenó la semana pasada con altos ratings y dramatiza la vida de una familia moderna, como indica el título, que rompe todo los moldes tradicionales.
``Las cosas han cambiado mucho desde cuando nosotros éramos pequeños'', observa Vergara en entrevista con El Nuevo Herald desde Los Angeles. ``Uno se tiene que acomodar a cómo va evolucionando el mundo. Todo comienza con la familia''.
Vergara describe esa evolución con ingredientes del propio programa: ``Gente que se casan con personas de diferentes razas, personas gay, heterosexuales. Hay de todo y a uno le toca aceptarlo''. Sin entrar en moralidades, apunta que es hora de ``aceptar y respetar a todo el mundo y tratar de ser felices con nuestras diferencias''.
Lo curioso del papel de Vergara en Modern Family son las conexiones entre ella y su personaje, Gloria Delgado-Pritchett, una colombiana, con un hijo adolescente, casada con un estadounidense bastante mayor que ella. ``No me casé con un viejo'', aclara jocosamente . En el show, su esposo es un hombre que, básicamente, pudiera ser su padre, interpretado por el veterano Ed O'Neill.
Bromas aparte, Vergara señala las coincidencias con su vida real: ``Sí, se parece mucho al personaje, porque ella es una inmigrante, tiene un hijo. Logré que la pusieran colombiana, como yo, de Baranquilla, para nombrar bastante a Colombia. Tiene muchísima similitud conmigo, [es] la verdad''.
Esta es la primera vez que Vergara interpreta a una madre. Eso sí, no ha perdido una gota de su belleza y sex appeal.
``Será que me están viendo vieja'', agrega una vez más con su humor acostumbrado, que reafirma la confianza que le dan los 20 años de carrera profesional. ``Antes me ponían de vedette y ahora de mamá'', subraya y se ríe.
No obstante, el look de Vergara en la serie es tan extraordinario que justifica que ella, como si estuviera en una escena del programa, asegure: ``Vieja pero no pelleja''.
Agrega que al actor juvenil que escogieron para el papel de Manny Delgado (Rico Rodríguez) es excelente y la dinámica entre ellos recuerda la que tiene con su propio hijo, Manolo, por lo cual le encanta participar en las escenas con el prodigioso niño.
De acuerdo con Vergara, una de las razones por la que su papel fue creado a la medida para ella se debe a que los realizadores se dieron cuenta de que la presencia hispana iba a ``enriquecer mucho a la familia'' del programa.
``Los latinos tenemos una personalidad muy diferente y contrasta mucho con el carácter del americano'', recalca. ``La pasión que tenemos, cómo hablamos, lo colorido que son nuestras vidas es un contraste que les [llamó] muchísimo la atención. A mí me da risa que ellos le quieran sacar provecho a muchas cosas que nosotros pasamos por alto porque son parte de nuestras vidas [cotidianas]: por ejemplo, el que hagamos una fiesta por casi todo. Son [detalles] que a ellos les llama muchísimo la atención y creo que están sabiendo cómo aprovechar eso de mí''.
Su definición de Gloria es ``una mujer a la que le interesa todo''. ``Quiere estar envuelta en la crianza de su hijo; es muy activa y quiere hacer feliz a otros y complacer''. Y de débil no tiene un pelo.
Sobre su técnica para realizar un personaje que demuestra lo mucho que ha madurado, asevera que su foco es ``tratar de interpretar (su personaje) lo más real posible''.
``Lo que estamos tratando es de demostrar que no estamos `actuando' '', precisa. ``Que nos está persiguiendo una cámara --como en un reality show-- aunque no es así porque todo está en el libreto'', con el objetivo de ser tan ``natural'' que en sus ojos se refleje lo que está pensando en cada momento.
Uno de los dones de la magnética Vergara es que cuando está en cámara los ojos del espectador se enfocan directamente en ella.
``Por el escote'', dice bromeando y se vuelve a reír.
Lo indudable de la invencible estrella colombiana es que sí ha evolucionado como actriz de una forma admirable.
``Siento que he aprendido bastante'', afirma, y reconoce a todos los actores con quien ha podido colaborar a través de sus dos décadas de carrera, por su contagioso talento. •



























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