Las complejas relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, virtualmente congeladas desde que el presidente Barack Obama llegó al poder, continúan marcadas por la confrontación por parte de Caracas asà como por la frustración en Washington, y no han avanzado desde que los embajadores de ambos paÃses fueron reinstalados en septiembre.
Según expertos y funcionarios federales consultados por El Nuevo Herald, la administración de Obama está siguiendo básicamente el mismo enfoque delineado por la administración del ex presidente George W. Bush, y el gobierno del presidente Hugo Chávez continúa siendo percibido como una amenaza pero no una prioridad en la polÃtica exterior de Estados Unidos.
Mientras en Caracas el embajador Patrick Duddy continúa diplomáticamente aislado, en Washington existe una frustración por el hecho de que a Chávez no le interesa una polÃtica de acercamiento.
A la par, entre los asesores diplomáticos de Obama parece persistir la idea de que la mejor estrategia es mantener la "crisis silenciosa'' sin aumentar el nivel de la confrontación, indicaron analistas.
"Hay un cierto nivel de frustración que se ha acumulado en el tiempo y el retorno del embajador [Patrick Duddy] no lo ha resuelto'', dijo a El Nuevo Herald un funcionario del Departamento de Estado.
"Duddy no ha tenido acceso a ningún alto funcionario del gobierno venezolano desde que volvió a Caracas'', dijo Pedro Burelli, analista polÃtico crÃtico de Chávez que reside en Washington D.C.
"A Duddy nadie lo recibe'', acotó Burelli, hijo del fallecido canciller venezolano Miguel Angel Burelli, y que mantiene contactos de alto nivel en la capital norteamericana.
Una revisión de la agenda del embajador norteamericano en Caracas muestra que sostiene reuniones a diversos niveles, con empresarios, lÃderes católicos, medios de comunicación privados y funcionarios de bajo rango, como los alcaldes de Coro y Tucacas, poblaciones en el estado Falcón, visitadas recientemente por Duddy y su familia.
Duddy se conduce con cautela, aunque en ocasiones no ha evitado las crÃticas. En una entrevista reciente con el diario El Nacional de Caracas, Duddy sostuvo que la cooperación en la lucha contra las drogas con el gobierno venezolano es "mÃnima'', defendió el papel de los medios de comunicación privados para fortalecer la democracia, y se ha reunido con alcaldes opositores.
Pero también se ha quejado de que no ha logrado reunirse con el canciller Nicolás Maduro, ni con Chávez.
"Hay una situación de inmovilismo, sobre todo de la parte venezolana'', dijo AnÃbal Romero, analista internacional de la Universidad Metropolitana de Caracas.
De acuerdo con Romero, "sencillamente el gobierno venezolano no tiene interés en estrechar relaciones con Estados Unidos''.
Romero explicó que el gobierno venezolano se beneficia al promover una ideologÃa antiamericana.
"Chávez no será un filósofo polÃtico, pero la ideologÃa juega un papel, aunque sea por razones instrumentales y propagandÃsticas'', dijo.
Peter Hakim, presidente de la organización Diálogo Interamericano, con sede en Washington, D.C., opina que Chávez "ha utilizado muy efectivamente a los Estados Unidos como adversario y no quiere dejar de hacerlo, de modo que va a mantenerse martillando contra Estados Unidos''.
"El modo en que actúa la administración Obama, de alejarse de las confrontaciones abiertas y de reducir la animosidad, es la polÃtica que Bush estuvo siguiendo'', acotó Hakim.






























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