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SERIE MUNDIAL

Los Filis son los campeones, pero la presión es de los Yankees

 
 

Jimmy Rollins practica en el Yankee Stadium.
Jimmy Rollins practica en el Yankee Stadium.

EL NUEVO HERALD

Basta. Suficiente de hablar sobre el exorcismo de octubre de Alex Rodríguez, del renacimiento de los Yankees, de la inteligencia de Joe Girardi y de la inexpugnabilidad de C.C. Sabathia como ancla de la rotación neoyorquina.

Si los mulos no arrastran por el lodo a los Filis de Filadelfia en la Serie Mundial, todo lo anterior será un cheque sin fondo que ningún banco deportivo se aprestará a respaldar.

No se puede nadar tanto y tan bien en las primeras rondas de playoffs y contentarse con morir en la orilla del Clásico de Octubre, sobre todo si se trata de los Yankees, ese circo de tres pistas que encandila de pueblo en pueblo como el gran acontecimiento del día.

Por mucho que se esfuercen en Nueva York para que creamos que la presión recae en los hombros de los Filis, no se trata de otra cosa más que de un truco de ilusionista en busca de lo contrario.

Ciertamente, Filadelfia es el campeón defensor y tratará de repetir la hazaña, pero no se pierde por una estadística difícil. Después de todo, desde que los propios Yankees ganaran en 1999 y el 2000, nadie más ha podido duplicar un título de Serie Mundial.

Los Bravos de Atlanta trataron de hacerlo en 1996 y los Yankees en el 2001, pero no lo lograron y se entiende y reconoce en el béisbol que la búsqueda de dos anillos de campeón consecutivos es difícil, muy difícil.

No me malinterpreten. Los Filis tienen grandes opciones de volver a desfilar por las calles de Filadelfia, pero si mueren en el intento nadie calificará su temporada de fracaso.

Todo lo contrario. La mayoría de los campeones defensores suelen iniciar la campaña con alardes de una defensa a muerte, de que van a dejar la piel en el intento -todavía recuerdo al Heat tras su título-, pero al final ceden al desgano y al desinterés, porque ya estuvieron ahí, ya probaron el éxito.

Los Filis, al menos, han batallado como si la Serie Mundial pasada ya no existiera. Han validado sus palabras con hechos y saben, sobre todo, que los Yankees siempre, siempre, y siempre, serán evaluados como verdaderos campeones, con o sin corona, por la manera de ser, por su historia, por el gasto a manos llenas y por ser de una ciudad que bien puede pasar como la capital del mundo...Ah, y por tener a A-Rod.

Si pierden los Filis no sucedará absolutamente nada. Han cumplido las expectativas y hasta una palmada en la espalda recibiría el mánager Charlie Manuel, pero si caen los Yankees, Steinbrenner e hijos no estarán nada contentos, rodarán cabezas y se les contemplará como un fracaso sonado.

Cuando se trata de los Yankees, no puede ser de otra forma.

El Nuevo Herald

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