Desde que Fidel Castro cayó gravemente enfermo hace más de tres años, Juanita Castro se ha mantenido pendiente de la evolución de su salud, pero asegura que no ha viajado ni viajarÃa a Cuba en caso de la muerte del ex gobernante o de cualquier otro familiar allegado.
"Cuando me enteré [el 31 de julio de 2006], ese mismo dÃa llamé a mi hermana Enma a México para saber lo que estaba pasando'', recordó Juanita. "Mantengo contacto frecuente con Enma y también llamo a mi hermana menor, Agustina, a La Habana... Fidel es un ser humano, llevamos la misma sangre y por mis principios cristianos no puedo alegrarme de la enfermedad de él ni de nadie''.
Fidel y Juanita no han hablado nunca más desde que ella abandonó Cuba el 19 de junio de 1964, acosada por la vigilancia policial y las amenazas represivas a sus actividades conspirativas. Pero Enma, de 74 años y considerada la hermana predilecta de Fidel, viaja con regularidad a la isla y mantiene sistemática comunicación telefónica con Juanita en Miami.
Una semana después del lanzamiento internacional de sus memorias con la confesión de haber trabajado para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) entre 1961 y 1969, Juanita conserva la ecuanimidad y el aplomo que han marcado sus momentos cruciales en la vida. La salida del libro en Estados Unidos, España y varias capitales latinoamericanas ha resultado un indiscutible éxito editorial y Santillana ya sacó a la calle una segunda edición.
Juanita comparecerá este domingo en los noticieros de Univisión-Canal 23, en los horarios de 6 y 11 p.m. en el capÃtulo final de la serie televisiva que acompañó la publicación del libro Fidel y Raúl, mis hermanos. La historia secreta, escrito en colaboración con la periodista mexicana MarÃa Antonieta Collins. Durante su presentación responderá preguntas enviadas por la audiencia, algunas de ellas profundamente complejas: "Si tuviera que decidir entre la libertad de Cuba y la vida de Raúl Castro, ¿qué harÃa?", la cuestiona un televidente.
A pesar de la popularidad del libro y la serie televisiva, han sido dÃas muy difÃciles para ella. Sus confesiones han revivido viejas acusaciones y fantasmas del pasado, y han desatado hasta una protesta pública de la organización Vigilia Mambisa, que el pasado jueves destruyó carátulas del libro frente al Consulado de España en Coral Gables.
"Estaba preparada para enfrentar este barrage de infamias y de insultos que me ha perseguido desde que llegué al exilio'', comentó Juanita durante una larga entrevista con El Nuevo Herald. ‘‘Sentà que debÃa defender el honor de mis padres, el prestigio de mi madre que ha sido pisoteado de manera miserable por difamadores que hablan en las estaciones locales sin pruebas de ninguna clase, simplemente por el odio a Fidel''.
A los 76 años, Juanita dice estar tranquila con su conciencia, porque se enfrentó al régimen comunista desde dentro, y puso en peligro su vida para proteger y esconder en su propia casa a opositores perseguidos en la isla.
"Mucha de esa gente que critica y difama no le interesa ni quiere una transición democrática en Cuba'', manifestó. "La calumnia es su modo de vida, y con ello le hacen más favor al régimen que beneficio al exilio''.
Entre los polémicos asuntos que ha encarado durante estos dÃas está también la difusión de un memorando desclasificado del Departamento de Estado, según el cual un funcionario llamado Matthew D. Smith reporta a sus superiores en Washington sobre la presunta sugerencia de Juanita de arrestar a combatientes anticastristas que preparaban acciones violentas y desembarcos clandestinos en Cuba. El documento está fechado en Miami el 19 de diciembre de 1969.






























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