• Salir
  • Centro de Membresía

Rivera escribe otro epílogo

 
 

MARIANO RIVERA levanta el trofeo de los Yankees de Nueva York junto a varios compañeros de equipo.
MARIANO RIVERA levanta el trofeo de los Yankees de Nueva York junto a varios compañeros de equipo.
JED JACOBSOHN / Associated Press

NUEVA YORK

Ver al hombre del número 42 con el uniforme de los Yankees para sacar el último out en una Serie Mundial es una película que nunca aburre.

Mariano Rivera se sabe de memoria su papel, y el miércoles lo cumplió a la perfección por cuarta vez en su carrera con los Yankees de Nueva York.

Cuando Shane Victorino conectó una roleta por segunda base para el out 27 en la victoria 7-3 sobre los Filis de Filadelfia, el serpentinero panameño de 39 años volvía a levantar los brazos y cimentar su legado como el cerrador más dominante en la historia de postemporada.

El campeonato, el primero de los Yankees desde el 2000, le coronó una temporada particularmente especial en la que en junio alcanzó el hito de los 500 rescates.

"Ha sido un año espectacular, un año de bendiciones, un año de bastante luchas, retos y al final tuvimos la paga que merecíamos'', declaró Rivera.

¿Qué más se puede decir de Rivera que no se ha escrito?

Mientras esta postemporada se caracterizó por la fragilidad de sus colegas, como ocurrió con Joe Nathan y Brad Lidge, Rivera exhibió nuevamente que es un fuera de serie cuando recibe la bola en los momentos de más presión en un juego.

"Yo no siento absolutamente nada en la lomita. Estoy tan concentrado que no escucho ni pienso nada. Sólo sacar tres outs lo más rápido posible'', puntualizó Rivera.

Ese temple de acero es lo que le permitió cubrir cinco innings y un tercio sin permitir anotaciones en sus cuatro apariciones en esta Serie Mundial, dejando en 0.99 su promedio de carreras limpias admitidas desde que empezó a lanzar en el Clásico de Otoño.

Su total de lanzamientos el miércoles fue de 41, el más alto que ha hecho en un juego de la Serie Mundial.

Motivado por alcanzar un título que a los Yankees le había sido esquivo desde el 2000, Rivera dijo que su brazo no acusó nada de cansancio.

También estaba la motivación de celebrar en el nuevo Yankee Stadium.

"Es una noche muy especial, porque pudimos ganar aquí en Nueva York y en el primer año en el estadio nuevo'', declaró. "No hay nada mejor que lograr eso''.

A Rivera le queda un año de contrato con el equipo y la interrogante es hasta cuándo seguirá lanzando. Si fuese por los Yankees, toda la vida.

"Ellos no quieren que me retire y yo no me quiero ir'', aclaró Rivera. "Esto es motivo para seguir y yo todavía tengo un año de contrato''.

El Nuevo Herald

Súmese a la discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Hemos incorporado un nuevo sistema de comentarios llamado Disqus. Esto le permite a nuestros lectores la opción de firmar lo que escriben utilizando su contraseña actual en El Nuevo Herald.com, su nombre de usuario de Facebook, Twitter o su cuenta en ElNuevoHerald.Disqus.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos