"No se puede dirigir y ser popular'', declaró Rubio, al principio de su presidencia de la Cámara.
Jeb Bush hubiera podido decir algo parecido. En realidad, Bush designó a Rubio como su heredero ideológico en el 2005 al darle una antigua espada china en una ceremonia en la Cámara. Rubio mantuvo la espada en su oficina, un recuerdo de permanecer fiel a sus valores conservadores.
La mayor prueba de Rubio como presidente de la Cámara vino cuando la explosión del mercado de la vivienda en la Florida provocó un gran aumento de los impuestos a la propiedad, llenando el tesoro estatal. Rubio manejó la situación magistralmente, ofreciendo un "intercambio de impuestos'' (‘‘tax swap'') que lo presentó con un audaz pensador y usó sus intervenciones en todo el estado para cultivar reconocimiento y generar cobertura noticiosa.
El intercambio de impuesto llamaba a aumentar la tasa de los impuestos a la propiedad en 2.5 por ciento mientras eliminaba los impuestos a la propiedad en las casas primarias.
El tema le permitió su primera y más fuerte plataforma para diferenciarse de Crist, que presionaba ideas más populistas, como duplicar la extensión del propietario (‘‘homestead exemption'').
Sin embargo, al final, Rubio se puso de acuerdo con Crist y el Senado, que rechazó su plan por representar un aumento de impuestos de $9,000 millones, a pesar de mayores ahorros en impuestos a la propiedad.
"Los pobres se van a volver más pobres y los ricos más ricos'', indicó en aquel entonces el antiguo senador Dan Webster, un famoso conservador. Webster rechazó tajantemente la idea. "No voy a subir impuestos. Ellos van a hacerlo''.
Por "ellos'' quiso decir "Rubio'', que criticó duramente la idea para descontento privado de algunos representantes republicanos.
Una y otra vez, las grandes ideas de Rubio fracasaron en el Senado, mostrando los límites de su influencia aunque fuera elogiado por impulsar la discusión.
"Nosotros siempre les dejamos tomar el papel de "la Cámara alta'', dio el ex representante Don Brown, uno de los legisladores más conservadores que se opuso a Rubio votando contra el proyecto de ampliar Citizens Insurance. Como resultado, Brown y otro disidente fueron sacados de sus posiciones de liderazgo.
Pero Brown no le echa la culpa a Rubio (lo apoya en contra de Crist) y consideró que el joven legislador simplemente chocó con la realidad del proceso.
"Para conseguir un pedazo del pastel hay que ceder algo. De otra forma uno no consigue absolutamente nada y lo acusan de obstruccionista'', afirmó Brown. "Hay mucha presión sobre los que están en ese cargo de dirección''.





























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