El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad venezolana Simón Bolívar, Robert Patiño, denunció que los enfrentamientos de ambos gobernantes obedecen a "una estrategia de distracción'' de problemas internos en sus países.
Para Julio Borges, líder del partido antichavista Primero Justicia, el conflicto es generado por las "agendas personales'' de ambos mandatarios, que lo usan como una ‘‘cortina de humo'', y son los pueblos de Colombia y Venezuela los que pagan "los platos rotos''.
Borges respaldó el empeño del presidente de Brasil, Luiz Ignácio Lula da Silva, de intentar reunir a Chávez con Uribe este mes, una iniciativa a la que ninguno de los dos ha respondido hasta ahora.
Las consecuencias económicas del conflicto bilateral ya se sienten. Desde agosto las relaciones están "congeladas'' por decisión de Chávez, que manifestó así su disgusto por el convenio militar que posibilita a EE.UU. el uso de bases colombianas.
El Gobierno de Uribe reaccionó presentando una demanda ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) contra Venezuela.
De acuerdo con la Cámara de Integración Económica Venezolano-Colombiana (CAVECOL), el intercambio comercial entre ambos países, que fue de 7.300 millones de dólares en 2008, caerá este año a unos 4.700 millones.
La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana, Magdalena Pardo, señaló, por su parte, que en los nueve primeros meses del año el comercio bilateral se redujo un 14,5 por ciento y se espera que descienda un 20 por ciento en el segundo semestre.
El alerta de Chávez sobre la posibilidad de una "guerra'' cayó como una bomba en el Senado brasileño, que esta semana tiene previsto votar definitivamente sobre el ingreso de Venezuela al Mercosur, formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
''Sin dudas, es un factor que puede complicar mucho la votación'', dijo a la Agencia Brasil (oficial) el senador Gim Argello, subjefe de la bancada oficialista en la cámara alta.
De la misma manera, la oposición consideró que las declaraciones de Chávez "no ayudan nada''.
''Es otra prueba de que las intenciones de Chávez son incendiar la región'', declaró el senador Demóstenes Torres, del opositor Partido Demócratas (DEM).





























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