La transición pacífica y pactada hacia la democracia en Cuba podría no ser sólo un anhelo de la mayoría de los exiliados cubanos, independientemente del lugar del mundo donde se encuentren.
Según el escritor y ensayista cubano Rafael Rojas (Santa Clara, 1965), la mayoría de la intelectualidad occidental, incluidos muchos escritores y académicos de izquierda, comparten este deseo de una salida pacífica para la situación de la isla.
"El respaldo acrítico de la intelectualidad mundial al socialismo cubano ha ido decreciendo gradualmente en las últimas décadas. Como se vio en el 2003, a raíz de la represión de la primavera, los pocos intelectuales que todavía apoyan al gobierno cubano lo hacen, no porque compartan su sistema político, sino porque se oponen a la política de Estados Unidos hacia la isla. Sólo una minoría comunista del planeta apoya instituciones totalitarias como el partido único o la presidencia vitalicia'', dijo Rojas a El Nuevo Herald en una entrevista con motivo del lanzamiento de su libro El estante vacío, literatura y política en Cuba (Anagrama, 2009) este domingo en la Feria Internacional del Libro de Miami, que organiza el Miami-Dade College.
Autor de títulos fundamentales sobre historia y política de Cuba, México y América Latina, como José Martí: la invención de Cuba (2000); Cuba mexicana. Historia de una anexión imposible (2001) La escritura de la independencia. El surgimiento de la opinión pública en México (2003), Tumbas sin sosiego. Revolución, disidencia y exilio del intelectual cubano (2006) --que recibió el Premio Anagrama--, Rojas ganó en octubre la primera edición del Premio de Ensayo Isabel Polanco, dotado con $100,000, con la obra Repúblicas de aire: utopía y desencanto en la revolución de Hispanoamérica, seleccionada por un prestigioso jurado presidido por el escritor mexicano Carlos Fuentes.
"El premio reconoce un aspecto de mi trabajo académico menos conocido que el de los estudios sobre Cuba, el que tiene que ver con la historia mexicana e hispanoamericana del siglo XIX'', informó Rojas, quien se estableció en México a principios de los años 90 para cursar un Doctorado en Historia en el Colegio de México, y en la actualidad se desempeña como investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) de ese país.
En El estante vacío, Rojas analiza las relaciones entre letras y poder en los últimos 50 años en Cuba, el rostro que asumió la censura en distintas etapas, la influencia que tuvo la visita de importantes filósofos y escritores como Jean Paul Sartre y Charles Wright Mills a La Habana en los primeros años del proceso revolucionario y a la vez el vacío que dejó en varias generaciones de intelectuales cubanos la decisión de las autoridades culturales de no publicar pensadores clave como Walter Benjamin, en palabras de Rojas, "el marxista más genuino y refinado del siglo XX''.
También se pasa revista a aquellas figuras literarias de la isla que por mostrar su desacuerdo con el sistema o elegir el camino del exilio han estado ausentes de los catálogos de las editoriales.
Para explicar el título de El estante vacío, Rojas se remite a ese momento de cambio: la caída del muro de Berlín, la descomposición de la Unión Soviética y la transición a la democracia en Europa del Este, cuyo impacto en la vida cultural cubana, en su opinión, ha sido poco reconocido. "Hacia 1992 el poder de la isla reformuló discretamente la ideología oficial y comenzó a priorizar sus conexiones con el nacionalismo revolucionario y el latinoamericanismo antiestadounidense'', dijo.




























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