La segunda vuelta de desempate el martes en el Distrito 4 de Miami no solo definirá al candidato que ocupe el cargo, que fue el trampolín político del alcalde Tomás Regalado, sino también es la llegada de un nuevo rostro al panel municipal de cinco comisionados.
"Será una disputa que no estará influenciada por la crisis por la que atraviesa el Ayuntamiento. Ninguno de los dos candidatos era parte del gobierno cuando se presentó el problema; por esa razón el público no los va a relacionar'', observó Darío Moreno, profesor universitario y director de Centro Metropolitano de la Universidad Internacional de la Florida (FIU).
En una esquina de la contienda está Manolo Reyes, profesor y ex analista de presupuesto con fama de inquebrantable que se ha postulado a la Comisión varias oportunidades, aunque sin mayor fortuna. En la otra está Francis Suárez, un abogado joven que defiende la transparencia fiscal y que en su campaña ha denunciado los generosos sueldos y beneficios que se pagan en el gobierno municipal de Miami.
Ambos creen que hay que poner mano dura para frenar el desequilibrio de $118 millones en el presupuesto municipal, que hubo que solucionar parcialmente con fondos de reserva.
"No tengo ataduras con los sindicatos. Eso es sumamente importante para mí en relación con las negociaciones a futuro y otro tipo de maniobras que vamos a necesitar hacer para asegurar que los sindicatos no lleven a Miami al borde de la bancarrota'', anotó Suárez. "Si no atacamos este problema vamos a tener una ciudad en crisis y con una junta de supervisores como lo hicieron anteriormente. Queremos evitar eso, sobre todo con los escándalos que hay. Tenemos que mandar la señal, como servidores públicos, de que podemos manejar Miami de la manera correcta'', acotó.
La primera ronda de votación dejó a Suárez, hijo del ex alcalde Xavier Suárez, con 44.74 por ciento (5,438 votos). Reyes se anotó 40.50 por ciento del voto (4,922).
Los otros dos candidatos que quedaron relegados en la contienda fueron Denis Rod, con el 5.15 por ciento (626 votos) y Oscar Rodríguez-Fonts, que alcanzó 9.61 por ciento (1,168 votos). En total se emitieron 12,154 votos.
"La recaudación de fondos también será una diferencia en el último momento'', subrayó Moreno, quien ha seguido al detalle el pulso electoral de las votaciones en el sur de la Florida.
Hasta finales del último trimestre Suárez había recaudado unos $275,514 en fondos de campaña, mientras que Reyes recaudó un poco más de $113,495.
"Pero lo clave serán las boletas de ausente. Las campañas que estén mejor organizadas [para manejar] esta clase de boletas podría ser la que gane'', añadió Moreno.
El Distrito 4, residencial y de mayoría hispana, comienza al oeste de la U.S. 1 en Silver Bluff y Shenandoah. De ahí se proyecta hacia el oeste hasta Flagami.
Un sondeo de opinión del Centro Metropolitano realizado poco antes de las elecciones del 3 de noviembre indicó que la población electoral del Distrito 4 no se queda de brazos cruzados. De hecho, reclama la solución de asuntos de primer orden, como el problema de la violencia, la crisis económica y el desempleo.
"Ha sido una contienda complicada. Ese distrito tiene un porcentaje alto de adultos mayores que demanda que los candidatos vayan y toquen la puerta de sus casas. Es muy importante el contacto personal'', sostuvo John Laseville, analista político familiarizado con la zona.





























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