"Son los rehenes personales de Fidel Castro, pues fue él quien concibió las redadas y ordenó el proceso judicial'', agregó.
El abogado invidente Juan Carlos González Leiva, fundador del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba, coincide en señalar a los 75 como "los prisioneros de Fidel Castro''.
"Fueron selectivamente encarcelados y concebidos como fichas de canje por los cinco espías que están en Estados Unidos'', argumentó González Leiva. "Por eso es difícil que alguien intervenga con éxito por ellos, que fueron el foco de la política de venganza y de odio que Fidel Castro aplica a quienes lo desafían frontalmente''.
En diciembre del 2008, Raúl Castro propuso canjear a los llamados "Cinco Héroes'' por disidentes presos en la isla durante una reunión con su homólogo brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, en Brasilia. Los Cinco --condenados a largas penas en Estados Unidos-- formaban parte de una red de espionaje desmantelada en 1998.
Raúl Castro ha reiterado la propuesta posteriormente, así como otros altos funcionarios cubanos, pero Washington y los disidentes presos la consideran improcedente.
"Es triste comprobar que el gobierno se obstina en mantener en cruenta prisión a hombres inocentes para utilizarlos como monedas de cambio'', dijo Pollán. "Pero nuestros presos no están dispuestos a prestarse a semejante patraña, porque su encierro es por reclamar libertades civiles, no por espiar por órdenes de un gobierno''.
El poeta y periodista Raúl Rivero, prominente figura en la Causa de los 75, observó que hay un tratamiento de la disciplina carcelaria totalmente arbitrario respecto a estos reos, condicionada por "el vaivén de los intereses políticos del gobierno cubano''.
"Se nos sigue considerando como enemigos especiales'', dijo Rivero, quien fue excarcelado por razones humanitarias y emigró a España en el 2005. "La gente ha ido envejeciendo, enfermándose o agravando su condición en las celdas sin aplicárseles siquiera el reglamento carcelario''.
Justamente, Pollán y las Damas de Blanco planean iniciar en breve una ofensiva legal para reclamar en los tribunales cubanos que se cumpla el reglamento penitenciario vigente.
"No vamos a pedir prebendas para nuestros presos, sino reclamar lo que les corresponde'', señaló Pollán. "Es humillante que ellos [el gobierno] escriben los reglamentos y luego se ríen de eso''.
Según Pollán, 18 de los prisioneros están aún en centros penitenciarios ubicados fuera de sus provincias de residencia, y cuatro de ellos permanecen en régimen de máxima severidad, que implica restricciones de visitas cada tres meses y pabellón conyugal cada cuatro meses.
Rivero --condenado a 20 años-- dijo que su estancia por 20 meses en la cárcel, 13 de ellos en una celda de castigo, lo dotó de un sentido de compromiso con los compañeros aún cautivos.
"Una cárcel es la zona más oscura y escabrosa de la sociedad cubana, y se establece una cercanía con esa gente que arrastras para toda la vida'', relató Rivero. "Tienes que escribir y hablar de ellos adonde quiera que vayas: esa es una cuenta pendiente y un baldón enorme para la dictadura''.





























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