Profesando inocencia ante un multitud pequeña pero animada en el corazón de Liberty City, la comisionada suspendida Michelle Spence-Jones dijo el jueves que se postulará en la elección extraordinaria para llenar su vacante.
"Si no me postulo admito que soy culpable'', dijo Spence-Jones desde una plataforma en el estacionamiento de un pequeño centro comercial detrás de su sede de campaña, con su esposo y dos hijos a su lado. "Se trata de asegurar que completemos lo que comenzamos''.
El viernes, 10 días después que derrotó a dos oponentes con 83 por ciento de los votos en una campaña para representar al distrito más pobre de la ciudad, Spence-Jones fue acusada de robo en mayor cuantía en relación con el desvío de $50,000 en fondos de Miami-Dade a un negocio familiar antes de su primera elección.
El gobernador la suspendió de inmediato. Desde la escalinata del tribunal, rodeada por pastores la semana pasada, Spence-Jones dijo que no hizo nada indebido. El jueves lo reafirmó con mayor vigor.
"Spence-Jones se postula por el Distrito 5'', dijo, hablando de sí misma en tercera persona. ‘‘Cuando uno no es culpable, cuando uno no tiene miedo, cuando uno sabe que no ha hecho nada indebido, esto es sólo un pequeño obstáculo en el camino''.
Debido a su victoria aplastante a principios de este mes, la política -- elegida inicialmente en el 2005 -- podría considerarse la favorita en una elección extraordinaria incluso si se postula mientras enfrenta una acusación de delito grave.
El caso del estado contra Spence-Jones se basa en parte en el testimonio de Barbara Carey-Shuler, ex presidenta de la Comisión de Miami-Dade y mentora de Spence-Jones.
Cuando los fiscales la presionaron, Carey-Shuler dijo que los $50,000 del Condado que fueron a parar al negocio de la familia de Spence-Jones debían haberse asignado a otros beneficiarios. El estado indicó que alguien falsificó un sello, aprobando la reasignación del dinero al negocio familiar, Karym Ventures.
La declaración jurada del arresto indicaba que parte del dinero llegó posteriormente a Spence-Jones y a su hermano personalmente y se usó para pagar facturas de tarjetas de crédito por concepto de viajes, ropa, servicios de televisión por satélite y otros gastos. Spence-Jones ya no está activa en la empresa.
Después de presentarse los cargos, la fiscal estatal Katherine Fernandez Rundle calificó lo sucedido de "[algo] triste para los habitantes del Distrito 5 que sufren de manera permanente''.
Abogados municipales dicen que Spence-Jones puede participar legalmente en una elección extraordinaria. Otros lo han hecho anteriormente en una posición similar.
En 1998, James Burke, comisionado de Miami-Dade fue suspendido por el gobernador cuando lo acusaron de soborno. Se postuló en la elección extraordinaria y perdió.
Existe la posibilidad de que si Spence-Jones gana la elección extraordinaria el gobernador Charlie Crist pudiera suspenderla de nuevo. Pero la historia muestra que eso no está garantizado.
En 1997 el entonces gobernador Lawton Chiles suspendió al comisionado miamense Humberto Hernández por acusaciones de fraude hipotecario. Hernández se presentó en la elección extraordinaria y ganó con facilidad. Pero Chiles se negó a suspenderlo de nuevo, lo que de hecho decía a los electores que ellos debían saber por quién votaban.
Además, una elección especial, que se celebrará en algún momento de enero, da a los oponentes en potencia poco tiempo para crear impulso, probablemente no signifique mucho. Si Spence-Jones gana en los tribunales, se le permitiría reclamar su cargo.



























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