La pareja recibió poco valor por parte de los cubanos, dijeron los fiscales. En su lugar, parecieron motivados por la ideología, cautivados por la personalidad de Fidel Castro, con quien se reunieron en privado en 1995.
"Fidel liberó al pueblo cubano de las condiciones degradantes y opresivas que caracterizaban a la Cuba prerrevolucionaria'', escribió Kendall Myers en un diario después de un viaje a la isla en 1978.
Los fiscales dijeron que el matrimonio Myers accedió a trabajar como agentes clandestinos para Cuba un año más tarde, después que un contacto cubano le pidió a Kendall Myers que buscara un empleo en el Departamento de Estado o la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Myers obtuvo un empleo y una autorización de alto nivel en el Departamento de Estado.
Ambos viajaron a México, el Caribe, Sudamerica, América Central, y Nueva York para reunirse con agentes cubanos. Kendall Myers se jactó ante un agente encubierto del Buró Federal de Investigaciones (FBI) que tuvo tanto éxito en las misiones que se encomendaron que recibió "muchísimas medallas'' de parte del gobierno cubano.
Su existencia clandestina comenzó a salir a la luz cuando en abril del año pasado un agente encubierto del FBI, que fingió ser un agente de la inteligencia cubana, se le acercó a Kendall Myers al frente de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados Johns Hopkins donde Myers enseñaba una clase. Al parecer, los Myers mordieron la carnada, y se reunieron varias veces con el informante en las habitaciones de diversos hoteles de Washington, e inconscientemente hablaron en cintas de audio y videocintas grabadas de sus actividades de espionaje.
En un registro que hicieron los investigadores de la casa de los Myers, encontraron un radio de onda corta, mapas para navegar en aguas cubanas, un guía de viajes para Cuba, y un libro titulado On Becoming Cuban.
Igualmente, los fiscales argumentaron que entre el 2006 y el 2007, Kendall Myers utilizó su computadora del Departamento de Estado para ver más de 200 documentos de inteligencia relacionados con Cuba, aunque el área donde Myers era experto era Europa Occidental.
En junio, los dos fueron acusados de fraude de giros postales, de trabajar como agentes ilegales para Cuba, y de conspirar para entregar información clasificada.
Después del arresto, Hillary Clinton, secretaria de EStado, ordenó una evaluación de cualquier daño de seguridad nacional que la pareja pudo haber provocado. El viernes, un portavoz dijo que la revisión continúa.
El viernes, Kendall Myers se declaró culpable de conspiración para cometer espionaje, y dos cargos de giros postales. El cargo de espionaje podría conllevar una sentencia de muerte, pero la fiscalía dijo que no buscaría la pena máxima.
Entretanto, Gwendolyn Myers se declaró culpable a un cargo menor de conspiración para recopilar y transmitir información de defensa nacional.
El caso tiene lugar en un momento en que el presidente Barack Obama trata de mejorar las relaciones con La Habana, y los legisladores han cabildeado para que la isla se abra al turismo estadounidense. La representante Ileana Ros-Lehtinen mencionó el jueves el nombre de Kendall Myers cuando criticó los esfuerzos que se realizan en el Congreso para levantar las prohibiciones de viajes a Cuba.
"Teniendo en cuenta el éxito que ha tenido la inteligencia cubana para reclutar agentes'', espías como Myers, dijo la republicana de Miami, "¿por qué queremos facilitar semejante actividad de espionaje al permitir viajes sin control a Cuba?".





























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