En una economía en la que el dinero escasea y todo el mundo está a la caza de gangas, las universidades más caras de la Florida están atrayendo a más estudiantes de lo esperado.
Las universidades privadas del estado, que luchan con una reducción de las donaciones y recortes de presupuesto, han redoblado este año sus esfuerzos de reclutamiento de estudiantes, incluso entre los que pudieran pensar que $22,000 al año es un precio demasiado altos. Las casas de estudio han celebrado actividades públicas para informar a los candidatos sobre lo qué pueden ofrecerles. Están limitando los aumentos de matrícula y ofreciendo incentivos.
Estas iniciativas han mostrado señales éxito. Muchas de las universidades privadas del estado pudieron mantener su nivel de matrícula o incluso aumentarla. La entidad Independent Colleges and Universities of Florida, que representa a 28 instituciones privadas, reportó un aumento de matrícula de 2.8 por ciento.
"Tengo confianza en que las universidades han usado todas las herramientas a su disposición para mejorar el acceso de los estudiantes'', dijo Ed Moore, presidente de la asociación. "De no ser así, nuestras cifras no serían lo que son''.
Las universidades privadas están compitiendo con las universidades comunitarias y las públicas, menos costosas y que enfrentaron una demanda récord mientras los desempleados están a la caza de capacitación laboral y los padres buscan escuelas económicas para sus hijos.
Pero muchas de estas escuelas están atestadas. Algunas universidades públicas han congelado la inscripción de alumnos de primer año y las instituciones comunitarias han pasado trabajo para hacer frente a la demanda. Las universidades privadas explican que han atraído a estos estudiantes ofreciéndoles becas y asistencia financiera, clases y recintos más pequeños, y más asesores.
"Estos son tiempos duros para las instituciones privadas, así que recae en nosotros demostrar a los estudiantes que pueden estudiar aquí sin que sus familias se arruinen, y que lo que reciben de nosotros es diferente de lo que recibirían en otro tipo de instituciones'', dijo Delsie Phillips, vicepresidenta de inscripciones de la Universidad Lynn en Boca Raton.
Las universidades privadas sin ánimo de lucro, como Lynn y la Universidad de Miami, cuestan entre $10,000 y $40,000 al año y atraen a los estudiantes tradicionales. Las escuelas vocacionales con fines de lucro, que prestan servicio a estudiantes de más edad interesados en capacitación vocacional, cuestan entre $7,000 y $15,000. Las universidades comunitarias cuestan alrededor de $2,400 al año, las públicas $4,000 y las universidades con ánimo de lucro entre $7,000 y $15,000.
UM cumplió con su objetivo de matrícula, unos 15,000 estudiantes. Tanto Nova Southeastern en Davie, como Palm Beach Atlantic en West Palm Beach y Barry en Miami Shores, aumentaron su inscripción en varios cientos de estudiantes. Lynn se quedó corta en unos 186.
La matrícula y los costos de las instituciones privadas aumentaron un promedio de 4.3 por ciento, según la Independent Colleges and Universities of Florida, el aumento más bajo en 37 años, de acuerdo con Tony Pals, portavoz del grupo, quien dijo que aumentaron las becas en alrededor de 9 por ciento.
"Lo que hemos observado en la práctica es que un número mayor de lo esperado de instituciones privadas están reportando una inscripción récord, cerca del récord, o sustancial'', dijo Pals, quien agregó que las universidades están reduciendo costos en construcción, renovación, sueldos y viajes.





























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