Poco después de que McGrorty hizo el anuncio la Arquidiócesis emitió un comunicado confirmando el plan y pidiendo ayuda al publico para Haití.
"La Arquidiócesis de Miami [. . .] está lista a recibir, albergar y encontrar hogares permanentes para niños haitianos que pudieron haber quedado huérfanos en el desastre, en forma similar a como se hizo con los cubanos en los años 60'', indicó el comunicado.
Agregó que el arzobispo John C. Favalora proyecta una jornada especial de ofrenda para Haití en las 105 iglesias y misiones de la Arquidiócesis este fin de semana.
"Exhorto a todos los católicos a venir preparados y hacer una ofrenda generosa'', dijo Favalora en el comunicado. También llamó a la Casa Blanca a autorizar el Estatus de Protección Especial (TPS) para los haitianos indocumentados, que se estiman en unos 30,000.
Más tarde, en una segunda conferencia de prensa en las oficinas de la activista de inmigración Cheryl Little, McGrorty manifestó que el proyecto esta aún en una "etapa muy preliminar'' y que tomará varias semanas en organizar. Dijo que quizá para la próxima semana podría tener más detalles.
Agregó que proyecta reunirse con funcionarios de la Arquidiócesis para entregar el programa a expertos en logística y planificación.
McGrorty dijo que ya habían identificado un refugio temporal en el Condado de Broward para albergar a los niños, pero añadió que por el momento no va a revelar el lugar.
Precisó que su organización ya ha estado en contacto con la administración de Obama para tratar sobre la posibilidad de que los niños entraran al país bajo visas humanitarias.
McGrorty dijo que la idea de una segunda Operación Pedro Pan vino de Richard Turcotte, que encabeza la rama de la Arquidiócesis de Miami conocida como Caridades Católicas. La iniciativa fue mencionada el miércoles durante una reunión con Favalora, quien se mostró entusiasmado y dio su apoyo.
"El Arzobispo mostró receptividad a la idea de inmediato'', comentó McGrorty.
La Operación Pedro Pan fue lanzada el 26 de diciembre de 1960 como parte de un esfuerzo clandestino para sacar a niños de Cuba, a fin de que no fueran adoctrinados en el comunismo después de que Fidel Castro tomara el poder en 1959.
Cuando terminó la operación, 22 meses después, el programa había traído 14,048 niños entre los cinco y los 17 años con la ayuda secreta del gobierno de Estados Unidos, que financió el programa y permitió la entrada de los menores sin visas. La Iglesia Católica se encargó de cuidarlos.
Actualmente esos "niños de Pedro Pan'' son adultos cuyas edades van de los 50 a los 60 años.
Al difunto Monseñor Bryan O. Walsh se le consideró el padre del programa Pedro Pan.
A medida que aumentó el éxodo de niños cubanos, muchos fueron a vivir con familiares o amigos de sus familias, pero otros terminaron en casas o campos llamados Florida City, Kendall y Matecumbe. Después fueron enviados a otras partes del país bajo cuidado de las arquidiócesis de Nebraska, Washington e Indiana.
En esos lugares muchos fueron instalados en orfelinatos y escuelas hasta que sus padres pudieron salir de Cuba. En algunos casos, la separación fue corta, pero en otros duró años.





























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