Cuando le preguntan sobre su motivación para ser artista a Martha Higareda --quien casi se roba la nueva película de acción Smokin' Aces 2 (2010), que ha llegado para devorar los home theaters con su alta dosis de acción y violencia y una banda sonora explosiva--, no descarta la influencia de sus genes. Su madre es Martha Cervantes, una reconocida actriz mexicana.
``Creo que tiene que ver con algo genético'', recalcó en entrevista con El Nuevo Herald desde Los Angeles. ``Desde muy pequeña mi mamá me enseñaba a declamar poesía y hacíamos shows en frente de la familia durante la Navidad. Siempre fue algo que tuve muy, muy fuerte en mí''.
Cuando tenía 11 años, les reveló a sus padres su deseo de ser actriz. Ambos hablaron con ella y le abrieron los ojos sobre ``el negocio de la actuación''.
``Me dijeron: `Ser actriz no es un juego; te lo tienes que tomar en serio' '', recuerda.
Sin embargo, agregaron: ``Pero, si te gusta, vas a sentir que estás jugando''.
Higareda comenzó a trabajar en comerciales televisivos y en teatro hasta que se presentó la oportunidad de debutar en la película Amar te duele (2002), que le valió un Premio MTV en México a la Actriz Favorita. Luego actuó en una novela de Televisa y en dos de TV Azteca.
``Sigo entrenándome'', asegura. ``Ahora que vivo en Los Angeles estoy todo el tiempo en clases de actuación, de baile, de canto''. Otra de las lecciones vitales que aprendió en su casa sobre la supervivencia en el altamente competitivo y difícil giro de las Artes Dramáticas es pulir todas sus capacidades porque ``tu cuerpo es el instrumento que utilizas para trabajar''.
Es decir, el estrellato, la fama y fortuna que tantas veces mantienen a aspirantes a una carrera en el cine y la televisión en la esfera de los sueños, no figuran en la perspectiva que Higareda tiene sobre su carrera. Para ella, ese ``entrenamiento'' constante que tanto enfatiza tiene que ser una obligación.
Su trayectoria en México y Estados Unidos incluye Casa de los babys (2003), del director John Sayles; Sexo, amor y otras perversiones (2006, un filme de diversos segmentos en el que el suyo, María en el elevador, fue dirigido por Carlos Carrera, conocido por la polémica El crimen del Padre Amaro); el dibujo animado fantasioso La leyenda de la Nahuala (2007), donde prestó su voz a uno de los personajes, entre otras producciones, hasta llegar a la satírica Smokin' Aces 2: Assassins' Ball --disponible en DVD y discos de alta definición Blu-ray-- en la que su exótico personaje, Ariella Martínez, utiliza su cuerpo como una suerte de sensual instrumento letal en el peligroso universo del crimen desenfrenado.
``Es un proyecto que tiene muchísima importancia [para mí]'', asegura la actriz. ``Es de los estudios Universal, uno más de los que empiezo a hacer en inglés, y es producido por Joe Carnahan, [un realizador] muy conocido acá''. Carnahan es reconocido por excelentes thrillers como Narc (2002), la primera entrega de la serie Smokin' Aces (2006), y uno de los blockbusters
programados para el 2010: The A-Team, con Bradley
Cooper (The Hangover, 2009) y Liam Neeson (Taken, 2009). Es decir, está colaborando con figuras en las ligas mayores de la industria. En Smokin' Aces 2 comparte cartelera con Tom Berenger, famoso por su papel en Platoon (1986) de Oliver Stone.
``Es un proyecto para crecer en mi carrera y me divertí muchísimo'', precisa sobre su tercera película en la lengua de Shakespeare, con las balaceras estilizadas que asociamos con las cintas de gánsteres de Guy Ritchie, entre otros cineastas de este popular género.
``Quiero hablar más idiomas [para hacer más películas]. Ahora estoy en clases de francés y me gustaría también algún día hacer una cinta en esa lengua'', confiesa. ``Mi mamá y mi papá siempre me han dicho: `Ponte las metas más altas que puedas' '', subraya. ``Si tienes todo el entusiasmo, la energía y la disciplina, con un poco de suerte'' se pueden alcanzar.
Y aclara que si bien Smokin' Aces 2 sí es un paso para hacer una especie de crossover, ``no lo es exactamente para decir que es un crossover a Hollywood''.
El año pasado, Martha Higareda logró actuar en una película en París, y luego regresó a México para producir otra cinta, lo que le han significado pasos seguros en el ``inicio de mi carrera internacional''.
``Siempre quiero tener un pie en México y el otro en otra parte del mundo''.
























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