Apenas se despertó el lunes en la mañana, el quarterback de los Saints de Nueva Orleans Drew Brees le preguntó a su esposa Brittany si era verdad que la noche anterior habían ganado el Super Bowl.
"‘Sí, eso pasó', me respondió'', comentó Brees el lunes. "¡Qué momento tan especial! Es algo en lo que uno sueña cuando es un niño. He sido bendecido con la oportunidad de jugar en la NFL, ser quarterback y de tener la plataforma no sólo con el equipo sino con la comunidad de ser un ejemplo''.
Después del sensacional triunfo 31-17 de los Saints sobre los Colts de Indianápolis, la noche del domingo, y de las respectivas celebraciones, Brees empezó muy temprano una serie de inagotables actividades.
Más de 500 mensajes de texto entraron por su celular luego que con dos pases de touchdown y una conducción impecable contribuyó a la victoria de los suyos. Su brillante actuación fue premiada con la designación como el Jugador Más Valioso del XLIV Super Bowl.
A primera del lunes se reunió con los periodistas en el centro de prensa, en Fort Lauderdale, y luego partió a Orlando para participar en el tradicional desfile del MVP del Super Bowl por Disney World.
"La victoria del domingo fue la culminación de cuatro años de duro trabajo y lucha contra las adversidades'', comentó Brees. "En ese lapso hemos representado a una ciudad que ha sufrido mucho. Los aficionados y la gente nos dieron fuerzas. El título es para todos ellos''.
Los Saints tuvieron que esperar 43 años para conseguir su primer título de Super Bowl. Su historia se encuentra llena de caídas, y en sólo nueve campañas tuvieron récord ganador.
El quarterback dijo que éste es el momento de disfrutar lo conseguido y más adelante se verá el futuro.
"Vamos a disfrutar esta conquista por un buen rato'', prosiguió Brees. "No espero que nadie trabaje en Nueva Orleans en las próximas dos semanas, considerando que la que viene es Mardi Gras [carnaval]. Estamos en el pináculo. En abril o mayo reanudáremos la preparación para la temporada del 2010. Hay 32 que piensan que éste será su año''.
Brees dijo que la calidad humana del entrenador Sean Payton y, sobre todo, su profundo espíritu familiar crea un ambiente propicio para conseguir grandes cosas.
"Para darles un ejemplo, el sábado en el reconocimiento del césped del estadio, Payton nos dijo a los jugadores que trajeramos a nuestros hijos'', comentó Brees. ‘‘Durante toda la semana se esforzó para que nuestras familiares participaran de esta experiencia así como lo hacíamos nosotros. Todo esto se junta y forma una parte importante en nuestras vidas''.
A las 3 a.m. del lunes, Payton llegó a la habitación del hotel y puso el trofeo Vince Lombardi sobre su escritorio y rezó una oración.
"No hay nada como esto [ganar el Vince Lombardi]'', comentó Payton. "Ser entrenador y ser parte de un gran equipo con jugadores como Drew Brees, me hace sentir honrado. Me siento muy afortunado, bendecido y humilde por ello''.


























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